Cuando era de imaginarse un enfrentamiento a fondo entre el Gobierno y Shell, sucedió todo lo contrario. Hubo acuerdo para que se dé marcha atrás en los aumentos del 12% en los precios, que ahora serán del 6% y se incluye a YPF y al resto de las petroleras en el entendimiento. De esta manera se da un paso clave para desactivar una escalada en los aumentos de precios tras la devaluación del 23% del peso en enero. El precio de la nafta tiene un amplio impacto en los costos de las empresas, que ahora se limitó. Pero más que los números, lo importante pasó por el canal de diálogo abierto con Shell. Se vienen ahora acuerdos con laboratorios por precios de medicamentos. (Ver pág. 5.)
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