- ámbito
- Edición Impresa
Acuerdos: otra batalla para fin de año
Queda sólo un mes para que el Gobierno logre aprobar los pliegos de ascensos. El caso Milani, aún pendiente
Miguel Pichetto
Esta vez el trámite viene recargado. Al tropel de ascensos debe sumarse el demorado pliego de César Milani para convalidar su pase de general de división a teniente general, episodio absolutamente independiente de su nombramiento como jefe del Ejército, que espera desde julio.
La paralización del acuerdo a Milani arrancó en el Senado antes de las elecciones, cuando el costo de las acusaciones sobre el militar pesaron demasiado como para que el kirchnerismo se arriesgara en el recinto.
Un informe del CELS sobre el rol del militar en el caso del conscripto Alberto Ledo , la denuncia de un expreso político, Alfredo Olivera y la posición de la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, que habilitó investigaciones, cambiaron el clima de ese momento en el Senado
Miguel Pichetto defendió al jefe del Ejército y llevó el pédido de ascenso a la comisión de Acuerdos.
Fue en ese momento cuando el rionegrino detectó peligrosas deserciones: Osvaldo López y María Rosa Díaz, de Nuevo Encuentro, le comunicaron con elegancia que no apoyarían el dictámen oficial. La rebeldía del misionero Juan Manuel Irrazábal tambien estaba en puerta. El bloque no soportaba el stress test: a Pichetto los números no le cerraban.
En medio de la tormenta, desde la Casa Rosada llegó la orden de frenar todo, al menos hasta después de las elecciones. Era fin de julio y las PASO aún estaban en categoría de promesa para el oficialismo.
En lugar del debate en el recinto llegó un lacónico comunicado del bloque kirchnerista del Senado: "La Presidente ha dispuesto dejar sin efecto el tratamiento de los pliegos de los jefes militares de la distintas armas hasta el momento de tratar la totalidad de los ascensos de las FF.AA.". Todos los jefes quedaron en stand by y en silenciosa protesta.
Y el momento para ese debate llegó. En el Senado hay chequeos diarios sobre el ingreso de los pedidos de ascenso desde la Casa Rosada. El obligado reposo presidencial acercó explicaciones a la demora, pero el tema está dentro de las lista de problemas a solucionar que esperan sobre el escritorio de Cristina de Kirchner.
No existe ninguna relación legal hoy entre los acuerdos para ascensos de militares de todas las fuerzas y el caso del jefe del Ejército.
El pliego de Milani formalmente esta ingresado desde julio. Por lo tanto el tratamiento del resto de los ascensos ahora podría correr por trámite separado desde el Poder Ejecutivo. En el Senado, inclusive, podrían tratarse unos y el otro no.
El problema es que existe una limitación que fijan las reglas militares: mientras Milani siga siendo general de División y jefe del Ejército será imposible que se habiliten nuevos ascensos a militares para ocupar el mismo rango que él ostenta; cuestión básica de jerarquía en el mando y un freno que le complica el futuro al resto de los que esperan en cada peldaño de esa escalera.
Ahora volvió al Senado la temporada de acuerdos. Mas si el kirchnerismo quiere aprobarlos, como la reforma al Código Civil, antes que el recambio de bancas del 10 de diciembre ponga mas denso el clima en el Congreso. En el caso de los ascensos a diplomáticos las diferencias son menos notables, sobre todo con el radicalismo, que suele tener siempre algún candidato dentro de esas listas que envía el Poder Ejecutivo. Con los militares no hay negociaciones: el oficialismo deberá convencer ahora a algunos de los mismos que se negaron a firmar en julio.


Dejá tu comentario