- ámbito
- Edición Impresa
Acumula intereses Club de París (en sentido amplio)
Fuentes oficiales aseguran que el año próximo se obtendrán entre 12.000 y 13.000 millones de dólares de balanza comercial, al tiempo que las necesidades de financiamiento bordearán los 4.000 millones de dólares. «Es menos de un punto del PBI del país», sostienen funcionarios, y «debería ser la envidia de cualquier país europeo», agregan. Ese monto no incluye el potencial pago del Cupón del PBI, que siempre el Gobierno toma como una probabilidad, aunque en la plaza financiera se lee esto más como una formalidad, dado que para que esto ocurra, el PBI de este año debería crecer más del 3,26%, algo altamente improbable. Podría haber cierto margen para apurar un acuerdo en cómodas cuotas con el Club de París, pero en un año electoral, destinar esos recursos -que de hecho pueden ser también escasos, nunca se sabe- suena más cercano a una ficción. Pero detrás de esa acumulación de intereses en París, se van moviendo otros intereses en Washington. Es que la presión ante los organismos internacionales de los representantes de los países europeos es creciente, con o sin efecto Repsol.
Apoyo
Ya hubo intentos en trabar desembolsos del BID y del Banco Mundial a la Argentina, pero hasta ahora nunca lograron obtener la mayoría de los votos. Quien está encabezando una movida de fuerte apoyo al país es Brasil, cuyo ministro Guido Mantega se cruzó ya con el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, rumbo a esta asamblea anual del FMI. Recuérdese también que en el directorio de este último organismo, en el momento de tratar el caso INDEC, a los europeos se sumó Estados Unidos, en una postura que ya se considera permanente de oposición en todo lo que sea asistencia a la Argentina en el marco de organismos.
Incidió en este último caso el no pago de las sentencias del CIADI, el tribunal del Banco Mundial sobre disputas relacionadas con inversiones extranjeras en países. Pese a la tensión existente en este campo, la Argentina no tiene planeado seguir el camino de Venezuela, que denunció al CIADI y se desafilió de sus arreglos (por más que los fallos ya definidos siguen su curso y sólo tiene efecto sobre litigios a futuro). Brasil, de hecho, nunca adhirió a este tribunal del Banco Mundial. Aun así, la Argentina no mostró ninguna intención de salir del CIADI, menos cuando esa decisión no cambia en absoluto las demandas realizadas tras la crisis de 2001.


Dejá tu comentario