1 de octubre 2018 - 00:00

Adiós al artista Héctor Giuffré

El 26 de septiembre murió el artista plástico Héctor Giuffré en Chicago, donde se había instalado con su esposa desde los 80. Aunque desde entonces no exponía regularmente en Buenos Aires, solía venir con cierta frecuencia. Comenzó a exponer desde 1964 y, además de su excelencia pictórica cuya imagen remite al realismo, se ocupó de este género en ensayos como "Lineamientos del realismo estructural", "El realismo en que creo" (1976), y "Manifiesto realista y relacional" (1984).

La conversación, de la que hacía un culto, matizada con fina ironía, constituyó un acercamiento a la reflexión profunda sobre el acto de pintar, la ética del artista, la crítica de arte y los problemas de la estética. "A lo largo de mi trayectoria he rehusado todo oportunismo y me he concentrado en unos pocos problemas estéticos relacionados con la identidad entre pintura y conciencia", dijo una vez. Y también "Un cuadro siempre afirma algo, pero afirme lo que afirme, siempre debe incluir en sus premisas al hombre y a la realidad exterior, al hombre como condición para afirmarse a sí mismo".

Giuffré concibió el realismo como una manera de referirse a las relaciones que el pintor, en cuanto sujeto, establece con lo real, en cuanto objeto. En 2014 pudo verse obra suya en la muestra gráfica del Museo de Arte Moderno "El círculo caminaba tranquilo", una delicada sanguina de una figura femenina, y la gran exposición de 2016 en el MAT (Museo Arte Tigre) bajo la curaduría de Mariana Marchesi cuando María José Herrera ejercía su dirección. Treinta obras y textos que quedaron registrados en un catálogo que puede consultarse en www.mat.gob.ar En una conversación que mantuvo con César Bandín Ron transcripto en su libro "Plástica Argentina- Reportaje a los 70", Giuffré señala que "ningún pintor puede hacer una obra trascendente por pura emoción. Una obra es el resultado de una estrategia muy desarrollada, lo menos improvisado que hay".

L.F.

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