10 de noviembre 2014 - 00:00

Adiós a Humberto Ríos

 Humberto Ríos caminaba, charlaba y filmaba siempre con paso rápido y modo cordial, encontrando el lado risueño de las cosas aún en la adversidad. Lapaceño nacido a fines de noviembre de 1929, "el negro Ríos", como él mismo se presentaba, empezó como pintor y escenógrafo, se fue a hacer vida bohemia en Francia, entró al Institut des Hautes Études Cinématographiques de Paris, donde trabó amistad con Costa Gavras, llegó a director de segunda unidad, y terminó en una célula que pasaba dinero para los rebeldes argelinos via Suiza. Escapando de la persecución policial recibió ayuda de María Herminia Avellaneda, que estaba allí como enviada de Canal 7. Ella lo trajo a Buenos Aires, justo cuando nacía la llamada Generación del 60.

Acá impresionó fuertemente con un corto narrado por Alfredo Alcón y Rivera López, "Faena", 1961, descripción de un día en el Matadero Municipal. Otros trabajos destacados en su larga carrera fueron sus documentales "Al grito de este pueblo", "Prensa", "Hombres de puerto", "Esta voz entre muchas", "El tango es una historia", "Del viento y del fuego" y "Luisa Vehil y los días felices". También, su único film de ficción, el chileno-argentino "Eloy", con Raúl Parini, Beto Gianola y Diana Ingro, 1969, creativo e intenso retrato de un bandido cordillerano según la novela de Carlos Drogett.

Asimismo fue cámara de Jorge Preloran y Raymundo Gleyzer, partícipe del colectivo de agitación política "Argentina, mayo de 1969: Los caminos de la liberación", y más tarde profesor de cine en diversas escuelas de Argentina, México, Bolivia y otros países, jurado serio de varios festivales y concursos, asesor del hermoso "Rerum Novarum" y otros trabajos de las nuevas generaciones, y excelente narrador oral. Siguió trabajando hasta cumplidos los 84 años. Parecia eterno, pero murió el sábado pasado.

P.S.

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