Marcelo Moguilevsky es de esos músicos que suelen incomodar, del mejor modo, a quienes pretenden definirlos. Multiinstrumentista con especial habilidad para los vientos saxos, flautas, armónica y hasta silbidos- su vida es una increíble mezcla de estilos, de géneros, de búsquedas. Del folklore argentino a la politonalidad de Stravinsky, al klezmer, a Bartók, de la música de cámara a la más popular. Y este disco es una muestra de amplitud que ahora se refleja en la unión con un cuarteto de cuerdas de formación clásica al que sumó sus varios instrumentos y el canto, para encarar un repertorio que incluye una vidala, una canción de Pixinguinha, un anónimo sefardí y varias composiciones de Moguilevsky y de algunos de sus compañeros en este trabajo. El Quareim Quartet es un grupo multinacional de instrumentistas, todos residentes en Europa: Rodrigo Bauzá (violín y composición), Federico Nathan (violín y composición), Mara Tieles (viola) y Guillaume Latil (cello). Con Moguilevsky repartieron arreglos y decisiones estéticas. El espíritu general es camarístico, pero a lo largo del disco se pueden escuchar evocaciones a muy distintas cosas, de los diferentes fol-klores a la música clásica del siglo XX, de la sencillez de lenguaje propia de lo popular a las experimentaciones sonoras.Por estos días habrá unas cuantas fechas para escuchar en vivo en Buenos Aires este muy buen trabajo. Vale la pena estar atentos.
| Ricardo Salton |



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