13 de junio 2012 - 00:00

Adrián Otero: el trágico final del creador de Memphis

Adrián Otero, uno de los fundadores de la famosa banda Memphis La Blusera, murió tras el vuelco de su auto en la autopista Córdoba-Rosario.
Adrián Otero, uno de los fundadores de la famosa banda Memphis La Blusera, murió tras el vuelco de su auto en la autopista Córdoba-Rosario.
El músico Adrián Otero, uno de los fundadores de la banda Memphis La Blusera, murió eayer a los 53 años en un accidente automovilístico en la autopista que une Córdoba con Rosario. El accidente se produjo en el kilómetro 525, a la altura de Ballesteros, cuando Otero se dirigía en un Honda Accord desde Rosario a Córdoba. Según la policía, el coche cruzó el cantero central, empezó a dar vueltas y dio un espectacular vuelco.

Su acompañante, Analía Miguez, sólo sufrió golpes.

Nacido el 31 de julio de 1958 en Buenos Aires, Otero estudió Psicología en su juventud y viajó por el mundo trabajando como periodista deportivo, artesano y cocinero. Durante esos años fue recopilando vinilos de bluseros y afirmó su fanatismo por el género hasta que en 1978 conoció al bajista Daniel Beiserman y al saxofonista Emilio Villanueva, con quienes formaron Memphis La Blusera.

La banda fue recorriendo bares y pubs en momentos en que los cultores del blues eran muy pocos como los ex integrantes de Manal y Pappo, aunque por esos años estaba dedicado a Riff. En 1981 fueron teloneros de Pajarito Zaguri en Obras y en 1982 se presentaron en el Festival BARock. En 1982 editaron su primer vinilo, «Alma bajo la lluvia», del cual se destaca el «Blues de las 6 y 30», un clásico de la banda, y sólo cinco años después pudieron editar el segundo LP «Medias Negras» que contenía los clásicos «La bifurcada» y «Montón de nada».

En el tercero, «Tonto rompecabezas» (1988), abandonaron la cuestión social y callejera de los anteriores y las letras abordaron temas referidos a las rupturas amorosas, dejando de lado el lunfardo, que persiste únicamente en «Sopa de letras». Las letras eran de Otero, quien retomó la temática barrial una vez más en el siguiente álbum «Memphis la blusera» (1990), que fue el punto de partida para el gran crecimiento de popularidad de la banda.

En 1995 recibieron el disco de oro por «Nunca tuve tanto blues» y «Cosa de hombres». Ese año hicieron cinco shows repletos en el Estadio Obras y otro recital al aire libre ante 20.000 personas. Costumbres urbanas, amor, pleitos y desengaños son los temas de «Angelitos culones», la décima placa (2001) grabada en los estudios El Pie y en Ion y presentada en el Teatro Gran Rex en mayo. En esos años la banda tuvo un par de sobresaltos debido a que Otero sufrió dos pancreatitis que estuvieron a punto de provocarle la muerte.

En mayo de 2002 fueron invitados a un ciclo de música popular en el Teatro Colón, y allí reversionaron todos sus hits, acompañados por la Sinfónica Nacional. Con el paso de los años, los shows de la banda se fueron haciendo más espaciados, y el vinculo entre Otero y Beiserman se fue deteriorando. A comienzos de 2008, Otero anunció a través de una carta abierta su decisión de dejar la banda e iniciar su carrera solista, mientras que Beiserman y Emilio Villanueva continuaron con el proyecto, pero de común acuerdo, modificaron su nombre a Viejos Lobos.

En agosto de ese año, ya sin el Adrián y con el nombre de Otero a secas, dio su primer recital solista en La Trastienda. Por entonces decía haber abandonado Memphis La Blusera por una necesidad artística pero también terapéutica de romper con la dependencia del alcohol y la cocaína. Su repertorio, demasiado parecido demasiado al del último tiempo de la banda, no sonaba tan interesante, aunque sí en lo literario: sus canciones, con músicas de su tecladista Germán Wiedemertienden, reiteraban de modo más o menos solapado el momento personal de recuperación de las adicciones. Lo que hizo Otero en La Trastienda tuvo todos estos elementos: mezcló el material de «Imán» con clásicos de Memphis, se acompañó de una banda pop de músicos jóvenes que no dio con el espíritu del blues ni del rythm & blues pero que cumplió profesionalmente, se mostró contento con su nueva etapa y con la voz más cascada que de costumbre.

El ambiente artístico y musical quedó ayer conmovido por su muerte. Andrés Calamaro utilizó Twitter poco después de conocida la noticia para expresar: «No puedo creerme lo de Adrián . Otro compañero menos y una sensación de apocalipsis musical». Dante Spinetta escribió en la red social: «Fuerza para la familia», mientras que Kevin Johansen expresó: «Todos los que lo conocimos aunque sea un poquito estamos muy tristes por la pérdida de este hermano músico». Mavi Díaz dijo estar «devastada por la noticia», mientras que Diego Torres extendió sus «condolencias a su familia».

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