Brasilia - Hombres armados irrumpieron "en nombre de Jesús" en varios templos de religiones africanas en favelas de Río de Janeiro donde atacaron a los fieles como parte de una presunta campaña orquestada atribuida a la prédica de pastores evangélicos.
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Esta semana las redes sociales mostraron imágenes de una mujer afrodescendiente, de unos 60 años, cuando era humillada por un hombre armado que le ordenaba destruir los símbolos en un Terreiro de Candomblé. "Rompé todo, rompé todo. todo el mal tiene que ser destruido en nombre de Jesús", grita el hombre cuyas órdenes eran acatadas por la sacerdotisa, vestida de blanco y con cabeza gacha.
Al parecer, la víctima evitó mirar a su agresor porque podría ser un vecino de la comunidad donde ella vive en la Baixada Fluminense, ubicada en el área metropolitana de la ciudad carioca. No se trata de un caso aislado, sino que estos ataques se multiplicaron en las últimas semanas.
La violencia contra los lugares de culto afrodescendientes, como el yorubá y el candomblé, aumentó junto con la expansión de las iglesias evangélicas en las favelas de Río de Janeiro. Las denuncias sobre intimidaciones crecieron el 119% entre 2015 y 2016, indicó una estadística elaborada por la gobernación local.
Río, detrás de Bahía, es uno de los estados con mayor porcentaje de población afrodescendiente y donde se cultivan las religiones traídas por los esclavos hace más de 500 años. En ese sentido, el año pasado se aprobó una ley que dio el carácter de patrimonio inmaterial a la Umbandá, lo que desató varios comentarios despectivos en las redes sociales.
Todos estos antecedentes y la "constatación" de que en los recientes ataques quienes los realizaron utilizaban frases parecidas llevan a pensar que hubo "alguna forma de coordinación", señaló Ivanir dos Santos, estudioso del tema y sacerdote de la religión Yorubá. No se puede descartar, prosiguió, que estas células armadas obedezcan o se inspiren en "líderes religiosos malintencionados con el objetivo de aumentar su influencia en las comunidades pobres".
En las favelas cariocas viven casi 1,7 millones de personas gran parte de las cuales frecuentan templos dirigidos por pastores neopentecostales. El especialista Dos Santos señala que no se puede generalizar pero hay un número importante de líderes que realizan una "prédica del odio" en sus cultos.
Con un numerosa feligresía que lo sigue en sus apariciones televisivas, el denominado "pastor electrónico" Silas Malafia es un encendido detractor del "demonio" que estaría encarnado en los rituales de las religiones afro. En lo político supo dar su apoyo y recomendar a sus fieles que voten a favor del dirigente ultraderechista Jair Bolsonaro, procesado por homofóbico y con actitudes de intolerancia religiosa.
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