13 de agosto 2012 - 18:11

Agencia Moody’s de visita; nota al país, intacta

La salida de dólares de los bancos se mantiene, aunque ahora en mínimos valores. La acreditación del pago final del Boden 2012 camufló el dato de la última semana, que mostró un aumento de u$s 206 millones, a u$s 8.538 millones por total. Pero en el Banco Central no dan demasiada relevancia al goteo mínimo en los bancos: hasta lo ven más como un avance a la hora de la pesificación de la economía. Que se vayan todos, podría decirse. La contracara son los créditos a empresas para prefinanciar exportaciones. Cayeron en el mes los desembolsos en la moneda nortea-mericana, y los que se dan se los hace a una tasa. Otros, en línea con el deseo oficial, se ven obligados a financiarse en pesos en torno al 18% a 180 días.

El pensamiento del Gobierno, en lo que respecta a inflación y actividad económica, pasa más por un eje financiero: hay que aumentar el financiamiento, especialmente a pymes. Todo se remite a un problema de «oferta». Los precios suben porque no se producen demasiados bienes. La fuerte expansión monetaria nada tiene que ver con ello. Es casi una visión monetarista, sacrílega de la economía.

Julio al menos fue un mes sedativo en lo que a actividad económica se refiere. La producción automotriz, que venía cayendo un 34%, retrocedió un 7%; las ventas de cemento se mantuvieron estables. Lejos se está de una recuperación violenta, pero hay menores caídas que las que se venían observando. Y Brasil para fin de año podría estar en marcha nuevamente.

Pero la principal cuestión hoy en lo económico pasa por el destino final que tendrán los pesos que se están inyectando en la economía. Se usan reservas para pagar la deuda y se emiten pesos con el mismo fin. Se deteriora la relación entre dólares en el BCRA

y pesos en circulación. ¿Cuánto más puede deteriorarse? Dependerá del déficit fiscal en el año. El gasto público viene creciendo a un ritmo del 29% interanual, y los recursos impositivos, al 24%. Puede haber una expansión de $ 35.000 millones en total. Irán al dólar paralelo o al consumo. Aumentará la brecha o aumentarán las importaciones. Las cartas las tiene el BCRA. Tiene la opción, poco utilizada, de absorber los pesos vía emisión de Letras y Notas del BCRA.

La semana pasada estuvo en el Ministerio de Economía Mauro Leos, de la agencia Moodys. No hay clima para una mejora en la nota de la Argentina por más bajos que sean los números de endeudamiento. Tampoco para una mejora de la perspectiva de las calificaciones en el corto plazo. Al menos se descarta de plano romper con el CIADI, el tribunal del Banco Mundial en lo relativo a inversiones. Chávez lo hizo hace un mes. No se lo seguirá. Sería poner en riesgo desembolsos de organismos internacionales. En diciembre hay que pagar más de u$s 3.000 millones por el cupón PBI. Los fondos, como con el Boden 2012, están. Pero los dólares se los seguirán, desde el Gobierno, «cuidando».

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