La compañía definió el trayecto de 2012, para el sector y para ella, como "de fuerte contracción en el mercado de sembradoras, por ciertos datos calificados de atípicos...". Y, después, describe el problema de un excesivo stock de máquinas terminadas, que sólo se fue revirtiendo a partir del tercer trimestre. Esto originó reducción de un 50% en unidades despachadas, en el primer semestre. Contra esto, el pasar del cuarto trimestre y donde se pudo facturar un total similar al final de 2011. Con esto se pudieron reducir stocks, asumir compromisos contraídos en primer semestre y -lo más auspicioso-dejar el terreno más despejado: para arrancar en 2013. Más allá del panorama local, debió asumir el flojo desempeño de la subsidiaria en Brasil (para la cual está en procura de conseguir asociados). En el total de ingresos, fueron $ 229 millones -consolidados-contra $ 264 millones de 2011. Y tuvo que resignar unos siete puntos de margen bruto, que le dejaron $ 50 millones ahora, contra $ 76 millones de 2011. Y el saldo "operativo", resumido a menos de $ 13 millones: diluidos por erogaciones "financieras" de 20 millones de pesos y que dieron vuelta, al negativo, sus números finales. Culminó con $ 5,7 millones en contra, contra $ 23 millones holgados de beneficios un año antes. Lo mejor que puede decirse es que en el quinquenio la pérdida actual es bastante inferior a los 8 millones de pesos -de 2010- y al saldo de $ 11 millones, de 2009 (su peor ejercicio). No está para nada sencilla la problemática del agro: tampoco puede estarlo para quien lo provee. Lucha intensa.
La compañía definió el trayecto de 2012, para el sector y para ella, como "de fuerte contracción en el mercado de sembradoras, por ciertos datos calificados de atípicos...". Y, después, describe el problema de un excesivo stock de máquinas terminadas, que sólo se fue revirtiendo a partir del tercer trimestre. Esto originó reducción de un 50% en unidades despachadas, en el primer semestre. Contra esto, el pasar del cuarto trimestre y donde se pudo facturar un total similar al final de 2011. Con esto se pudieron reducir stocks, asumir compromisos contraídos en primer semestre y -lo más auspicioso-dejar el terreno más despejado: para arrancar en 2013. Más allá del panorama local, debió asumir el flojo desempeño de la subsidiaria en Brasil (para la cual está en procura de conseguir asociados). En el total de ingresos, fueron $ 229 millones -consolidados-contra $ 264 millones de 2011. Y tuvo que resignar unos siete puntos de margen bruto, que le dejaron $ 50 millones ahora, contra $ 76 millones de 2011. Y el saldo "operativo", resumido a menos de $ 13 millones: diluidos por erogaciones "financieras" de 20 millones de pesos y que dieron vuelta, al negativo, sus números finales. Culminó con $ 5,7 millones en contra, contra $ 23 millones holgados de beneficios un año antes. Lo mejor que puede decirse es que en el quinquenio la pérdida actual es bastante inferior a los 8 millones de pesos -de 2010- y al saldo de $ 11 millones, de 2009 (su peor ejercicio). No está para nada sencilla la problemática del agro: tampoco puede estarlo para quien lo provee. Lucha intensa.


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