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Ahmadineyad desafía con la construcción de otro reactor
En declaraciones divulgadas por la agencia local ISNA, uno de los principales asesores del mandatario ultraislamista, Mujtaba Samareh Hashemi, señaló, sin aportar otros detalles, que la edificación de la misma se iniciará «en el momento en el que el presidente dé la orden» definitiva.
«El presidente ha aprobado la ubicación propuesta para la nueva planta. Los sitios para la construcción de otras (nueve) plantas que el Organismo Iraní de Energía Atómica planea levantar este año también han sido certificados. Los planes para su edificación se hallan en proceso», señaló.
En tanto, la Casa Blanca puso ayer en duda el anuncio iraní. «Como ocurre a menudo, la retórica de Irán y su programa nuclear no siempre coinciden con la realidad de lo que son capaces de hacer», dijo el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs.
Ahmadineyad había anunciado el pasado 30 de octubre la decisión de levantar diez nuevas centrales nucleares, pese a las advertencias de la comunidad internacional, que acusa a Irán de falta de transparencia en su programa atómico, que podría encubrir fines militares.
Acusación
Apenas tres meses después, el director del Organismo Iraní de Energía Atómica, Ali Akbar Salehí, señaló que la construcción de dos de ellas se iniciaría a lo largo del presente año persa, que arrancó el 21 de marzo.
La noticia se produjo apenas 24 horas después de que Irán clausurara una conferencia internacional sobre desarme nuclear celebrada en Teherán, en la que acusó a Estados Unidos de ser el principal causante de la proliferación.
Gran parte de la comunidad internacional, con EE.UU. a la cabeza, acusa al régimen teocrático iraní de ocultar, bajo su programa civil, otro de naturaleza clandestina y ambiciones bélicas, cuyo objetivo sería la adquisición de armas atómicas, alegación que Teherán niega. Ahmadineyad, un negacionista del Holocausto, ha señalado repetidamente su deseo de «borrar del mapa» a Israel.
La pulseada se agravó el pasado 25 de setiembre, fecha en la que Obama denunció que Irán había iniciado «meses atrás y de forma clandestina» la construcción de una nueva planta nuclear bajo una colina cerca de la ciudad santa chiita de Qom.
El Gobierno iraní reconoció el nuevo proyecto, pero afirmó que no había cometido irregularidad alguna ya que había avisado a la AIEA cuatro días antes de que el demócrata hiciera su denuncia antes de la cumbre del G-20 celebrada en Pittsburgh.
Meses después agudizó su desafío al rechazar una propuesta de Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia para enviar su uranio al 3,5% al exterior y recuperarlo tiempo después enriquecido al 20%, en las condiciones que dice necesitarlo para mantener activo el reactor civil que tiene en Teherán.
Enriquecimiento
Tras el fracaso de la negociación, Ahmadineyad ordenó el pasado febrero a los científicos nucleares iraníes que iniciaran el proceso para el enriquecimiento de uranio al 20% por sus propios medios, lo que acerca al país al nivel de enriquecimiento para construir armas nucleares, en torno al 95%.
Irán posee además una planta nuclear en la ciudad de Isfahan, un reactor en la localidad de Arak y una central en la región de Natanz, donde al parecer tiene instaladas varias cascadas con más de 7.500 centrifugadoras. Asimismo, está a la espera de que Rusia le entregue el reactor que desde hace diez años construye en la ciudad de Bushehr, junto a la costa del Golfo Pérsico, que podría entrar en funcionamiento este mismo año.
Agencias EFE, AFP y ANSA


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