27 de julio 2009 - 00:00

Ahmadineyad echó a dos ultras (real)

 Teherán - El iraní Mahmud Ahmadineyad destituyó ayer a dos de sus ministros por las disputas surgidas en torno del vicepresidente Rahim Mashai, consejero del Presidente. La agencia de noticias Mehr informó que el jefe de los servicios de inteligencia, Gholam Hussein Mohseni Ejei, el líder de la cartera de Información y su par de Cultura, Hussein Safar Harandi, dejarán sus puestos por decisión del mandatario.

Medios locales habían señalado que Ahmadineyad tuvo un fuerte intercambio verbal durante una de las reuniones semanales del gabinete a raíz del nombramiento de Mashai. El vicepresidente se convirtió en centro de duras críticas luego de afirmar que Irán debe ser amigo de todos, «incluso de Israel».

Estas afirmaciones, que parecen estar en contradicción con las del propio Ahmadineyad, desataron protestas políticas en las filas internas y llevaron a que importantes instancias, entre ellas el ayatolá Jamenei, solicitaran su destitución.

Al parecer, los dos ministros que ayer fueron apartados de su cargo habían instado a Ahmadineyad a acceder a las solicitudes y rever el nombramiento de Mashai, pero esta propuesta fue rechazada por el mandatario. Entonces Mohseni Ejei y Safar Harandi abandonaron la sala en señal de protesta.

Según algunos medios locales otros dos ministros, el de Trabajo y el de Salud, también habían sido destituidos. Ninguna fuente oficial confirmó estas informaciones.

Paralelamente, el ex presidente Akbar Hashemi Raf-sanyani, debió defenderse de las críticas de los líderes conservadores, días después de haber solicitado que se liberara a los presos políticos en el país.

Al reiterar esta exigencia, Rafsanyani desafió abiertamente las críticas expresadas por la principal entidad religiosa iraní, la Asamblea de Expertos, que la semana pasada había exigido que el ex presidente demostrara un «apoyo transparente» al lí-der supremo ayatolá Ali Jamenei.

Muy por el contrario, Raf-sanyani afirmó ayer en un encuentro con profesores universitarios en Teherán: «Mi postura sigue siendo la que mencioné en la oración del viernes 17 de julio.» Según relevamientos oficiales, más de 1.000 personas fueron arrestadas tras las controvertidas elecciones presidenciales del 12 de junio. Unas 100 personas aún se encuentran en prisión.

Rafsanyani destacó su buena relación con Jamenei diciendo: «El líder y yo hemos sido amigos durante más de cincuenta años y hemos estado juntos en las buenas y en las malas de la revolución».

«Sin embargo, escuché reiteradas veces al mismo líder decir que quienes detienen gente no lo harían si hubiesen estado arrestados como yo y él», agregó, al tiempo que alertaba sobre las posibles consecuencias de los actuales errores políticos. En su discurso, Rafsanyani mostró esperanzas acerca del futuro político del país. «Aún podemos mostrar al mundo un modelo apropiado y factible del Islam, pero necesita un liderazgo correcto», señaló, sin precisar si consideraba que Ahmadineyad es capaz de cumplir con dicho papel o no.

Agencias DPA, Reuters y EFE

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