31 de agosto 2010 - 00:00

Ahora hay menos escuelas tomadas

Ocho escuelas de la Capital Federal permanecían tomadas por los estudiantes en reclamo de mejoras edilicias, mientras que desde el Gobierno porteño se amenazó con extender las clases hasta febrero. Según los estudiantes, la medida de extender el ciclo lectivo «apunta a desmovilizarnos». El levantamiento de la medida en 15 colegios forma parte de una estrategia de evitar el desgaste de los alumnos. De esta manera, de extenderse el conflicto, los establecimientos que mantienen la protesta podrían suspenderla en los próximos días, al tiempo que en otras escuelas reiniciarían la toma. Las autoridades porteñas anunciaron que llevarán a la Justicia el conflicto por la toma de colegios y ratificaron la voluntad de mantener el objetivo de 180 días de clase, por lo que contemplan la posibilidad de que las clases comiencen en febrero el próximo año.

«A la mañana (de ayer) hubo asambleas en todos los colegios tomados, en algunos de ellos se decidió levantar la ocupación para preparar la marcha a la Legislatura y en otros se aprobó otro plan de lucha», dijo Julián Asiner, del colegio Carlos Pellegrini, que si bien pertenece a la Universidad de Buenos Aires mantiene el mismo reclamo que los otros colegios porteños.

Ramiro, del Pedro Esnaola, señaló que en ese establecimiento «levantamos la ocupación hasta el miércoles (por mañana), cuando en una asamblea decidiremos los pasos a seguir tras evaluar la situación luego del informe que dé Bullrich a la Legislatura».

Los colegios Urquiza, Pellegrini, Normal 10, 4 y 7, Comercial 8, Larroque y Moreno permanecían tomados ayer por los estudiantes sin dictado de clases. «Cada colegio es libre de elegir la medida más adecuada, ya sea continuar con la toma u otras acciones», destacó Asiner, quien aseguró que en el colegio Carlos Pellegrini «hubo presencia policial el fin de semana dentro del edificio».

Para el jueves los estudiantes tienen previsto realizar clases públicas y cortes de tránsito, mientras que el lunes se movilizarán al Ministerio de Educación porteño, en donde Bullrich les presentará otro plan de obras para las escuelas tomadas.

Respecto de la extensión del ciclo lectivo hasta febrero anunciada por la cartera educativa porteña para aquellos colegios ocupados, Ramiro aseguró que «ésta es una nueva amenaza del ministro Bullrich, que en vez de buscar amedrentarnos debería explicarnos cómo hará para solucionar los problemas de cada colegio» y agregó que «prefiere enviar a la Policía -tal como sucedió en varios colegios este fin de semana- en vez de discutir el presupuesto».

Además de la movilización estudiantil, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) programó una jornada de protestas que culminará a las 14.30 con una convocatoria a la puerta de la Legislatura.

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