21 de agosto 2009 - 00:00

Ahora oposición pide que Macri reforme impuestos

Pino Solanas
Pino Solanas
Mauricio Macri ha iniciado un diálogo porteño con los representantes de bloques opositores a los que repite una cuenta que aún nadie puede desglosar. Asegura que necesita $ 60.000 millones para equiparar la Ciudad con las otras del mundo y cubrir las necesidades de vivienda, salud, educación y urbanismo. Ayer, ante una porción de jefes de bancadas, volvió a repetir ese sueño y confió que sólo le quedan $ 300 millones una vez que paga todo para destinar a obras.

Le han pedido, otra vez, que deje de lado grandes proyectos como un parque central en el norte o un centro cívico en el sur, y destine los fondos para ampliar la red de subtes. Pero también ahora lo alientan a una reforma tributaria, sorpresivamente.

Lo planteó ayer, en la ronda, el legislador Martín Hourest, aliado de Pino Solanas, quien tendrá nueve legisladores tras el recambio de bancas, en diciembre, y será el bloque opositor más numeroso. Pero también lo apoyan otros sectores de la oposición, por caso el PJ, aunque es un bloque ínfimo.

Enseguida Macri dispuso que el titular de la Legislatura, Diego Santilli, active una Comisión de Reforma Tributaria, que está conformada pero que nunca funcionó porque no la agilizan los funcionarios del Gobierno de la Ciudad.

La Capital Federal maneja el tercer presupuesto del país, más de $ 15.000 millones -la Nación y la provincia de Buenos Aires tienen los mayores- y gasta más de la mitad en sueldos de administrativos, docentes y personal de la salud. Se agregará ahora lo que demande la Policía Metropolitana. Gasta más de

$ 1.000 millones anuales en el más caro de los servicios que paga, como la recolección de residuos y este año ha entregado todo excedente a la reactualización del pago de esas y otras prestaciones, como de contratos de obra pública.
Así lo confió el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, ayer a los legisladores. El distrito, además, se nutre de un impuesto que se considera distorsivo como es a los Ingresos Brutos, que le aporta prácticamente el 70% del Presupuesto. El resto lo obtiene de las tasas inmobiliarias del ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza), patentes, sellos y el 1,4% de coparticipación que le gira el Gobierno nacional, que además asume el costo de la Policía Federal y la Justicia.

Para Hourest, el Gobierno porteño tiene «capturado el gasto por proveedores y contratistas». El aliado de Solanas considera además que en la Ciudad «es irrelevante la contribución fiscal en relación con el producto bruto geográfico, el 7%». Para otros sectores de la oposición habría que reformar la manera de cobrar el ABL, cambiando la base tributaria. El año pasado, la Legislatura le rechazó a Macri la mayoría de los aumentos de impuestos que había considerado en el Presupuesto 2009.

«A mi también me parece bien que paguen más los que más tienen», les aseguró el jefe de Gobierno a los diputados Hourest, Eduardo Epszteyn (Ibarra), Alejandro Rabinovich (ex ARI) Silvina Pedreira (PJ) y Patricia Walsh, entre otros.

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