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Aislado, De Narváez padece un plan de fuga hacia PRO
Detrás de esa decisión se esconde una maniobra más delicada: De Narváez terminó de soldar su alianza con el matrimonio Roberti-López y de ese modo generó recelos y críticas dentro de su equipo, al tiempo que potenció el malestar en sectores aliados.
La secuencia es la siguiente. Tras la elección, De Narváez forzó la entronización de Mónica López, su compañera de fórmula, como presidente del bloque de diputados bonaerenses de Unión Celeste y Blanco, decisión que abrió la puerta para la secesión de tres legisladores.
Al margen de esos escapistas, quejosos por la falta de debate interno, otros se mostraron disconformes con el mando de López, que atribuyen al acuerdo político que selló De Narváez con Alberto Roberti, esposo de López, aportante al esquema del «Colorado» y sindicalista de los petroleros privados.
El fin de semana pasado, en Pinamar, con Osvaldo Mércuri como anfitrión, un grupo de dirigentes del denarvaísmo acordó anunciar la postulación 2013 del «Colorado» y adherir, a esa figura, la de López. «Hay que preservar la fórmula», explicó luego De Narváez.
Pero esa determinación genera ruidos: por un lado, porque anticipa una batalla con el macrismo ante la posibilidad de una fusión para 2013 al imponer dos nombres que, en cualquier negociación futura, debería sesgar para darle lugar a un socio, en particular si el macrismo convence a Gabriela Michetti.
A simple vista, el sector Roberti-López es el menos proclive a un acercamiento con Mauricio Macri, mientras otro grupo, entre los que aparecen José «Pepe» Scioli, Daniel Amoroso y el diputado Mauricio DAlessandro, se muestran a favor de intentar, al menos, una convivencia que permita unir a referentes y sectores que naturalmente deberían «ir juntos».
Scioli y DAlessandro lo dijeron, en estos días, con todas las letras.
«Dejemos las rencillas y las peleas internas para el oficialismo. Tenemos que unirnos ya. Y desde esa unión generar una alternativa válida para 2015. Retomemos el camino de Unión-PRO, que nos llevó a ganar en el año 2009», dijo el diputado bonaerense.
DAlessandro aparece, en simultáneo, como el rival interno de López en el bloque porque a fin de diciembre presentó un proyecto para que desaparezca la doble firma en el manejo de la Cámara de Diputados, lo que desplazaría al vice camporista José Ottavis.
La diputada primero avaló la medida y luego la repudió. Y el diputado salió a cruzarla objetando sus virtudes para presidir el bloque. Esa tensión subyace y se ramifica porque, en paralelo, otros referentes del denarvaísmo patalean por eso que consideran una operación.
Las quejas tienen un efecto adicional: cada vez son más las voces que propugnan un acuerdo entre Macri y De Narváez o que buscan alinear al peronismo no kirchnerista detrás de la eventual candidatura del jefe de Gobierno porteño.
En esta línea se manifestó ayer Gustavo Ferri, diputado del PRO peronismo bonaerense y la semana pasada, sin dar nombres, sugirió lo mismo el diputado nacional Alfredo Atanasof, cuyo hijo, Gonzalo, es diputado provincial. A ambos, en diciembre de 2013, se les termina el mandato.


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