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Aislados y en silencio: el duro presente de los presos poderosos del “Lava Jato”
La exmano derecha de Lula, José Dirceu, y el exjefe de Diputados, Eduardo Cunha, entre otros, cuentan con dos horas de sol por día y carecen de visitas íntimas.
NECESIDADES BÁSICAS. Una de las celdas del Complejo Médico Penal de Curitiba. Algunos presidiarios recibieron tratamiento psicológico para adecuarse a sus nuevas condiciones de vida.
Dueño de una biografía cinematográfica, que incluye un exilio en Cuba donde recibió entrenamiento militar, es uno de los ocho presos del "Lava Jato" en el lugar. Purga 20 años y 10 meses en la galería 6, de reclusos "especiales" con diploma, donde lleva libros a otros presidiarios a cambio de 45 reales mensuales (14,3 dólares), sin contar la retención del 25% que le hace el Estado para reinvertir en el sistema.
"No es un trabajo de bibliotecario porque no tiene habilitación para eso. Es solamente un distribuidor de libros, los entrega en las celdas, los trae de vuelta, los ordena en los estantes y hace la limpieza y la conservación de los libros. Luego pasa un informe a los profesores", señaló Moura.
Los presos en Paraná pueden, además, reducir cuatro días de condena por libro leído -uno por mes como máximo- gracias a un programa que les exige dar un examen ante los profesores del penal. Si la evaluación es negativa, no se computa el perdón.
Aún en prisión preventiva, Cunha, un político ultraconservador comparado frecuentemente con Frank Underwood, el personaje manipulador de la serie "House of Cards", no tiene empleo. "Hay un número reducido de trabajos y priorizo a los que ya están condenados. Cuando los demás van a trabajar y él no tiene nada que hacer, lee su expediente", explicó Moura.
Los exdiputados André Vargas (del izquierdista PT, condenado a 14 años y cuatro meses) y Joao Argolo (Solidariedade, 11 años y 11 meses), así como el extesorero del PT, Joao Vaccari Neto (más de 30 años) se ocupan de limpiar el pabellón que los "Lava Jato" comparten con expolicías y profesionales.
Llegaron a ser 22, además de los que están alojados en la Policía Federal -actualmente son ocho-, entre ellos el exministro de Hacienda Antonio Palocci y Marcelo Odebrecht, expresidente de la constructora que lleva su apellido.
Antes de confesar sus ilícitos a cambio de una reducción de sus 19 años y cuatro meses de cárcel, Odebrecht pasó por el complejo: "Era extremadamente disciplinado. Estableció una rutina de ejercicios y la cumplía. Cuando todos tomaban sol o conversaban, él corría", recordó Moura.
| Agencia AFP |


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