2 de junio 2017 - 00:00

Ajenas a decisiones oficiales, las empresas se anticipan al futuro

La presión de la opinión pública a favor del medio ambiente juega un rol central. También la realidad económica: producir energía solar y eólica se hizo más barato.

reflejo. Militantes ambientalistas se congregaron ayer en la Puerta de Brandenburgo, en Berlín, para repudiar a Donald Trump.
reflejo. Militantes ambientalistas se congregaron ayer en la Puerta de Brandenburgo, en Berlín, para repudiar a Donald Trump.
Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó abandonar el acuerdo de París sobre clima, pero las grandes corporaciones estadounidenses no esperaron una señal gubernamental para comenzar a reducir sus emisiones de carbono.

Antes de que Trump planteara siquiera la posibilidad de desechar la participación estadounidense en el famoso tratado de 2015, Coca-Cola y el gigante de la ingeniería General Electric (GE) ya se habían comprometido a reducir sus huellas de carbono en un 25% y un 20%, respectivamente, para 2020.

Mientras tanto, Apple se jacta de conducir sus operaciones en Estados Unidos con un 100% de energía renovable.

"Creemos que el cambio climático es real y la ciencia es bien aceptada", señaló el director general de GE, Jeff Immelt, el mes pasado, marcando un claro contraste con un Gobierno que cuenta con destacados funcionarios que niegan la existencia del cambio climático.

El gigante de la agroindustria Monsanto señaló que está "comprometido" a ayudar a "los agricultores a adaptarse y mitigar el cambio climático".

Incluso los pesos pesados del sector energético -esos que aparentemente tienen más que perder con normas ambientales más duras- se están uniendo a la tendencia iniciada por el acuerdo de París, cuyo objetivo es mantener el calentamiento global "muy por debajo" de 2 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales.

El gigante petrolero Chevron "apoya continuar con el acuerdo de París, ya que ofrece un primer paso hacia un marco global", dijo la portavoz de la empresa, Melissa Ritchie.

Su rival ExxonMobil recientemente exhortó a la Casa Blanca a que no abandonara el tratado sobre el clima para responder eficazmente a los "riesgos" climáticos.

Hace apenas unos años, el mundo de los negocios estadounidense utilizaba todo su peso para impedir negociaciones sobre el clima, lo que condujo al colapso de una cumbre en 2009 en Copenhague. Pero muchas empresas ahora ven su imagen en juego en Estados Unidos, donde las encuestas de opinión indican que el público está preocupado por el calentamiento global y quiere permanecer dentro del acuerdo de París.

"Las empresas están aumentando sus compromisos en el área climática independientemente de la decisión (de Trump) porque les ahorra dinero, reduce sus riesgos y, lo más importante, es una oportunidad de mercado masiva", dijo, por otro lado, Kevin Moss, del Instituto de Recursos Mundiales.

El balance cambió en los hechos. "Nuestros clientes, socios y países están exigiendo tecnología que genere energía al tiempo que reduzca las emisiones, mejorando la eficiencia energética y reduciendo los costos", dijo Immelt de GE.

En los últimos años, los precios del petróleo están por el suelo, con un barril de crudo de referencia rondando los 50 dólares, por debajo de los más de 80 dólares de hace una década. Como resultado, invertir en el sector es mucho menos rentable.

Mientras, los costos de las fuentes de energía renovables, como las energías eólica y solar, disminuyeron drásticamente, gracias en parte a las inversiones y subsidios públicos que han hecho que el sector sea más atractivo.

Melissa McHenry, portavoz de la principal generadora estadounidense American Electric Power, dijo que la empresa se diversificó en energías renovables y que está invirtiendo "en generación renovable y otras innovaciones que aumentan la eficiencia y reducen las emisiones".

Lynn Good, jefe de Duke Energy, dijo a The Wall Street Journal que "debido al precio competitivo del gas natural y a la disminución del precio de las energías renovables, seguir eliminando carbono tiene sentido" para ellos.

Kevin Moss aseguró que la retirada del acuerdo de París no detendrá el impulso y que las compañías seguirán su camino actual "incluso sin él, porque todo el mundo lo está haciendo".

"Los únicos países junto a los que estaremos si nos retiramos son Siria y Nicaragua", dijo.

Agencia AFP

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