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Al Di Meola volvió a dar cátedra de jazz con temas de Beatles
En su nuevo recital , donde predominaron arreglos sobre temas de Los Beatles, Al Di Meola volvió a exhibir su enorme virtuosismo como instrumentista, tocando la guitarra acústica con púa como si fuera un músico flamenco.
Al Di Meola tocaba músicas de Los Beatles en sus primeras experiencias con bandas juveniles. Después, llegaron la escuela de Berklee y el jazz, su acercamiento a lo que se llamaría jazz-rock, su paso por Return to Forever, y su momento popularmente más explosivo, aquel que compartió con sus colegas guitarristas John McLaughlin y Paco de Lucía para discos y conciertos. Después de aquella fructífera unión de hace más de 30 años, Di Meola anduvo por diferentes caminos, compartió diversas asociaciones con otros colegas, hizo discos con músicas propias y hasta tuvo un fuerte acercamiento a la obra de Astor Piazzolla, a quien le dedicó un álbum completo.
Interesado por América Latina y sus artistas, ha estado varias veces en nuestro país, con muy distintos planes. Ahora, después de un algo fallido concierto en el teatro SODRE de Montevideo -por problemas serios de sonido que lo acompañaron toda la noche-, recaló en medio de la semana en el Ópera de Buenos Aires, y actuó frente a una sala que lucía algo deshabitada.
El eje central de esta visita no era el jazz. El músico acaba de publicar un nuevo álbum dedicado íntegramente a Los Beatles, cerrando de algún modo una parábola con las experiencias juveniles. Según el mismo cuenta, después de tener ese repertorio sólo presente en sus momentos privados, sintió la necesidad de releerlo públicamente y pensó que el mejor lugar para grabarlo era el mítico estudio Abbey Road de Londres, algo que finalmente concretó.
El guitarrista tiene un estilo que se ha ido delineando con los años y que, a esta altura, importa mucho más su manera de arreglar, de tocar y de conducir a sus compañeros que el contenido original de lo que interpreta. Pueden ser una composición de Piazzolla, o algo propio o, como en la mayor parte del show, piezas emblemáticas de Los Beatles.
Siempre, su modo se impondrá y terminará unificando un discurso estético a lo largo de todo el recital. En función del disco, hay allí clásicos como "Beacause", "All your Life", "And I Love Her", "Eleanor Rigby", "Penny Lane", "Blackbird", etc. Y que aunque según él mismo ha venido explicando intentó que las canciones de Lennon y McCartney conservaran su frescura y su presencia, es la vorágine de notas de Di Meola y sus compañeros (todos tan virtuosos como él) la que termina imponiéndose en el conjunto.
Pero hay que decir también que ese que es hoy el estilo de este guitarrista nacido en Jersey City hace 59 años, ha quedado muy marcado por aquella experiencia compartida de los '80, y es evidente la influencia que han ejercido McLaughlin y De Lucía, muy especialmente este último que hasta le legó el cajón peruano como instrumento de percusión de su actual cuarteto.
Por lo demás, Di Meola vuelve a exhibir su enorme virtuosismo como instrumentista, tocando la guitarra acústica con púa como si fuera un músico flamenco. El problema para nosotros -que no parece serlo para él puesto que lo sostiene y lo recrea a lo largo del tiempo- es que el vértigo constante en que se desarrollan sus conciertos, hace que muchas veces se pierda el sentido profundo de lo que dice, y el mar de notas termina tapando la esencia de las músicas elegidas, aún de las suyas.


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