16 de noviembre 2009 - 00:00

Al final apelarán fallo a favor de matrimonio gay

Mauricio Macri
Mauricio Macri
La opinión de Mauricio Macri a favor del matrimonio entre homosexuales no termina de sacudir a una parte de la tropa PRO. Los dichos del jefe de Gobierno, tras el conocimiento de un fallo judicial, que será de todos modos apelado hoy, fueron vertidos después de un fuerte debate interno, en el que primó la necesidad de ampliar la base de votantes porteños, una sociedad considerada más progresista que conservadora.

Le atribuyen la insistencia con esos argumentos, que terminaron ganando el discurso del mandatario, al secretario general de su administración, Marcos Peña, un joven que influye en el jefe de Gobierno e incursiona en materia comunicacional. Claro que también se le otorga sintonía en la oratoria de convencimiento al especialista ecuatoriano Jaime Durán Barba. Buena parte del gabinete participó de la discusión, el viernes por la mañana, antes de que saliera Macri a anunciar que no apelará la decisión judicial y que además está de acuerdo.

Así y todo, una porción PRO más aferrada a sus convicciones religiosas o ideológicas está conmovida por las declaraciones de Macri que considera innecesarias, más aún, sostienen, cuando ninguno de los referentes de la oposición se ha explayado sobre el asunto. «De todos modos en ningún partido político hay una posición única con respecto al tema, es algo controvertido que no es necesario que estén todos de acuerdo», se conformaron finalmente.

La idea que le transmiten a Macri y que provocó su adhesión al matrimonio gay, también habría tenido que ver en otras decisiones, como nombrar a un civil al frente de la Policía Metropolitana. Es decir, le soplan que la base electoral pura del macrismo, no alcanza para un proyecto a más largo plazo y debe buscar sustento en el tradicional electorado porteño que comulga con otra ideología, al menos en apariencia.

«Nuestros votantes se van a enojar, pero nos van a seguir votando, pero si seguimos con medidas duras alejamos a otros que nos podrían votar, como un sector joven», insistieron ante un Macri que resultó convencido.

El jefe de Gobierno, entonces, reivindicó el derecho de los ciudadanos a «elegir en libertad con quien quieren vivir en pareja» y dijo haber «tomado esta decisión porque privilegio la libertad y el derecho de cada uno a decidir aquello que lo hace más feliz».

Lo cierto es que, si bien el Gobierno porteño no va apelar el fallo de la jueza Gabriela Seijas, lo hará hoy el Ministerio Público, es decir, la fiscalía.

La magistrada se pronunció ante un amparo presentado por una pareja homosexual -integrada por Alex Freyre, de 39 años, y José María Di Bello, de 41- contra el Gobierno porteño ante la negativa del Registro Civil local de otorgarles turno para el matrimonio. La fiscalía se pronunció en contra de la petición de inconstitucionalidad alegando que la cuestión era compleja y no debía resolverse mediante el amparo y citando que el propio Congreso de la Nación se encuentra analizando la modificación al Código Civil. Para algunos especialistas, el fuero Contencioso Administrativo y Tributario en el cual se desempeña Seijas, no tendría competencias para pronunciarse sobre una demanda que correspondería presentarse en el fuero Civil. Pero, más allá de esas opiniones técnicas, la fiscalía tiene previsto presentar, en las dos primera horas de hoy, la apelación al fallo judicial, al tiempo que la pareja concurriría a su vez a solicitar el turno para el casamiento. La fiscalía había recomendado rechazar el planteo de inconstitucionalidad de los artículos 172 y 188 del Código Civil que en el capítulo sobre el matrimonio expresa «marido y mujer». Precisamente en el Congreso se busca el reemplazo en esa norma por la palabra «contrayentes».

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