29 de enero 2015 - 00:00

Alarma tras ataque de Hizbulá a una patrulla israelí: 3 muertos

El ataque de Hizbulá a una patrulla de soldados israelíes en las Granjas de Chebaa, territorio ocupado reclamado por Siria y Líbano, dejó muertos y heridos, que fueron socorridos por sus compañeros. Se teme ahora por el tenor de la respuesta israelí, que puede terminar de desencadenar una guerra aún más peligrosa que la última en el Líbano, en 2006.
El ataque de Hizbulá a una patrulla de soldados israelíes en las Granjas de Chebaa, territorio ocupado reclamado por Siria y Líbano, dejó muertos y heridos, que fueron socorridos por sus compañeros. Se teme ahora por el tenor de la respuesta israelí, que puede terminar de desencadenar una guerra aún más peligrosa que la última en el Líbano, en 2006.
 Jerusalén y Beirut - Dos soldados israelíes y un casco azul español murieron ayer en un intercambio de fuego entre Hizbulá e Israel, en uno de los enfrentamientos más violentos entre las dos partes desde la guerra que los enfrentó en 2006 y por el cual el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, responsabilizó a Irán.

"Desde hace ya tiempo Irán intenta crear, a través de Hizbulá, un frente terrorista adicional contra nosotros en la meseta del Golán. Actuaremos con determinación y responsabilidad contra estos intentos", afirmó Netanyahu poco antes de comenzar una reunión de emergencia con el titular israelí de Defensa, Moshé Yaalón, y altos mandos para analizar la muerte de dos soldados después de que la milicia chiita libanesa lanzó cinco misiles contra un convoy de vehículos militares en la zona fronteriza.

La República Islámica financia y provee de armas a la organización libanesa.

La tercera víctima fatal de la jornada, el casco azul español identificado como Francisco Javier Soria, de 36 años, pereció cuando Israel respondió con ataques aéreos y fuego de artillería sin prevenir de la operación a la fuerza de paz de Naciones Unidas en el sur de Líbano, informó el diario español El País.

El primer ministro, que se presenta a elecciones parlamentarias el 17 de marzo, aseguró que "el que esté detrás del ataque pagará un alto precio" y también volcó la responsabilidad de sus consecuencias en "el Gobierno de Líbano y el régimen del presidente sirio, Bashar Al Asad".

Hizbulá dijo, por su parte, que una de sus brigadas en la zona fue la responsable del ataque, cometido en represalia por el ataque aéreo israelí del 18 de enero en la provincia siria de Quneitra, ubicada en los Altos del Golán (sur sirio), que causó la muerte de varios miembros de la milicia y de un general de la Guardia Revolucionaria iraní (ver pág. 17).

Desde entonces se sucedieron los choques armados fronterizos y en un comunicado, Hizbulá denominó la operación de ayer como "declaración número uno", indicando que es posible una respuesta mayor al incidente en Siria.

El Ejército israelí confirmó el fallecimiento de los soldados, de 20 y 25 años, indicando que fueron atacados cuando conducían vehículos civiles sin distintivos en una carretera en las llamadas Granjas de Chebaa o Har Dov, zona ocupada por Israel a Siria en 1967 y que reclama el Líbano. Otros siete soldados resultaron heridos. En tanto, en Beirut se realizaron disparos para celebrar el ataque, mientras residentes en los suburbios del sur de la ciudad, donde Hizbulá es fuerte, empacaron sus maletas y se preparaban para evacuar los vecindarios que fueron duramente bombardeados por Israel en 2006.

Del lado israelí, las autoridades pidieron a los habitantes de la zona fronteriza que se quedaran en sus casas.

La zona de esquí situada en torno del monte Hermon, en los Altos del Golán, fue evacuada, mientras que los aeropuertos de Haifa y Rosh Pina permanecieron cerrados.

En Gaza, Hamás y la Yihad Islámica elogiaron la ofensiva libanesa, mientras que Estados Unidos condenó el "acto de violencia" del grupo chiita e instó a todas las partes a que no lleven a cabo acciones que podrían generar una escalada en el conflicto. Andrea Tenenti, vocero de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (UNIFIL, por sus siglas en inglés), que emplea a más de 10.000 tropas, dijo que la muerte del casco azul está siendo investigada.

Por su parte, España pidió a la ONU una investigación "inmediata, exhaustiva y completa", según informó el Ministro de Relaciones Exteriores, José Manuel García-Margallo. "Vamos a esperar a que las informaciones se completen y a hablar con los embajadores en la zona. No tengan duda de que no me temblará la voz para exigir las responsabilidades que se consideren necesarias", dijo a la prensa.

A su vez, el primer ministro de Líbano, Tamam Slam, dijo que su país se atiene a la resolución de la ONU que puso fin a los 34 días de combates entre Israel y Hizbolá en 2006.

Agencias Reuters, EFE, DPA,


ANSA y AFP

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