"Hay una locura generalizada" en los líderes opositores, opinó Maduro y sostuvo que ningún ciudadano "espera algo bueno de la actual Asamblea Nacional", donde el oficialismo es minoría.
"La Asamblea Nacional (parlamento) perdió vigencia política, es cuestión de tiempo para que desaparezca, está desconectada de los intereses nacionales", afirmó.
"Estoy seguro que va a negar el decreto (de excepción y emergencia económica) porque quiere acabar con la vida económica del país, dicen ellos para llegar con una alfombra roja a Miraflores (sede del Gobierno)", agregó en una conferencia con medios internacionales en Caracas. Anoche, el parlamento rechazó la medida.
Maduro consideró que "hay desesperación no solamente en el señor (Henry Ramos) Allup (presidente del parlamento) que manda ahí, sino una "locura generalizada". "Están muy desesperados porque ellos se plantearon objetivos inalcanzables de corto-plazo y ante el paso de las fechas se desesperan, se ponen muy peligrosos", dijo.
Por otra parte el mandatario se refirió al referendo revocatorio que trata de impulsar la MUD este año para removerlo del poder y convocar a elecciones presidenciales y reiteró que se trata de una "hermosa opción, no obligación" tras agregar que para que "se conviertan en realidad necesitan cumplir la ley y los requisitos".
"Si la derecha tenía intenciones serias de convocarlo tenía que hacerlo el 11 de enero cuando se cumplía la mitad del período que le estoy completando al comandante (Hugo) Chávez. No lo hicieron y empezaron a anunciar un poco de sandeces", sostuvo.
"Yo lo dije, lo dije en enero, lo dije en febrero, lo dije en abril, lo digo en mayo, ninguna de las opciones que anunció la derecha para acabar con la revolución y para derrocarme y revocarme tiene viabilidad política histórica y ninguna va a tener éxito", subrayó Maduro.
Venezuela atraviesa por una crisis económica y social, que se traduce en una aguda escasez de alimentos básicos y medicinas. Además, sufre altas tasas de criminalidad (63,5 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2015) y recientemente enfrentó prolongados apagones. Según una reciente encuesta de la firma Datanálisis, el 70% de los venezolanos apoya un cambio de Gobierno.
Desde el palacio presidencial de Miraflores, insistió en que la oposición nunca quiso activar un revocatorio, sino que en realidad promueve, supuestamente, un golpe de Estado.
"Con el chantaje de la anti patria no nos van a imponer un referendo. ¿Qué si no hay referendo hay golpe? ¿Quién va a dar el golpe? ¿Tú, Capriles? Ramos Allup, ¿lo vas a dar tú? Nosotros somos inchantajeables", espetó.
En este orden advirtió a la oposición sobre la marcha planeada para hoy hasta la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) para presionar al organismo a que avance en el recuento de firmas que presentó para avanzar con el proceso revocatorio. "Hay planes para convertir esas marchas en eventos insurreccionales y violentos. Las autoridades están obligadas a garantizar la paz, ellos no pueden imponer la violencia", advirtió.
"Cada vez que ellos entran a Caracas hay muertos, destrucción, si sabemos los planes de ellos, la trayectoria, hay que ser muy responsable para permitírselo de nuevo, un Gobierno con sensatez y autoridad debe garantizar la paz y la vida y eso es lo que estamos haciendo", enfatizó.
Como suele hacerlo, Maduro responsabilizó a Estados Unidos por una "campaña internacional de odio" en la que, según él, también participan los diarios españoles El Mundo y El País, para propiciar un escenario de violencia que justifique una intervención extranjera.
"Yo pido que elevemos la calidad y la capacidad comunicacional en el campo internacional para que el mundo despierte ante estos ataques canallas y ante la preparación y ablandamiento del terreno para una intervención militar en Venezuela, sé lo que estoy diciendo", apuntó.
Además, denunció dos incursiones de un avión militar estadounidense en territorio venezolano el 11 y 13 de mayo, ante lo cual presentará una protesta diplomática.
El pasado viernes, Maduro renovó por segunda vez un decreto de emergencia económica vigente desde enero. Pero le añadió el estado de excepción por 60 días, con lo cual se arrogó facultades para gobernar en materia política, económica, social y ambiental.
Aunque el texto no precisa restricciones al derecho de protesta y reunión, habilita al Gobierno a "ejecutar planes especiales de seguridad que garanticen el orden público". Algo que, para la oposición, encubre la intención del Ejecutivo de reprimir las manifestaciones en su contra.
| Agencias ANSA, AFP, EFE , Reuters y DPA |


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