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Alemania, en vilo por el fin del juicio a la mayor célula nazi desde la posguerra
Se la acusa del crimen de diez personas. El fin del proceso llega cinco años después de su inicio y en momentos en que la agenda de la ultraderecha se impone en el parlamento.
ENIGMA. Beate Zschäpe despertó especial atención durante el juicio por su gesto impasible. En su alegato pidió perdón a los familiares por el sufrimiento que pudo haber causado, aunque negó su responsabilidad.
Tras la muerte de ambos, la mujer de 43 años incendió el departamento en el que vivían en la localidad de Zwickau, en el este del país, y se entregó a las autoridades. La Fiscalía sostuvo que lo hizo para destruir pruebas, poniendo en riesgo a los demás residentes del edificio.
Además, la acusación considera probado que ZschTMpe compartió la ideología fanática nacionalsocialista y que contribuyó a sembrar el miedo entre los inmigrantes con asesinatos arbitrarios. El fiscal describió a la principal acusada como "una persona fríamente calculadora" para la cual la vida de los demás carecía de importancia.
A la petición de cadena perpetua para la presunta terrorista, que en Alemania se corresponde con una privación de la libertad por tiempo indeterminado y con un mínimo de 15 años, se suma la petición de la fiscalía de 12 años de cárcel para Ralf W., un ex funcionario del Partido Nacional Democrático, de ideología neonazi, acusado de haber conseguido una pistola Ceska con la que los terroristas dieron muerte a los nueve inmigrantes.
El ministerio público también solicitó tres años de prisión en un correccional juvenil para Carsten S. por haber ayudado a procurar una pistola.
Contra otro de los cinco acusados de complicidad en la trama ultraderechista, el alemán André E., la acusación pidió también 12 años de prisión por su presunta participación en el atentado explosivo a una tienda de alimentos en Colonia, mientras que para Holger G. solicitó cinco años de prisión por haber suministrado documentos falsos a los neonazis.
El caso, que comenzó a juzgarse en mayo de 2013, dejó al descubierto graves errores por parte de la Policía y los servicios de inteligencia germanos, que no tuvieron la mínima sospecha de una posible motivación racista y dirigieron las pesquisas hacia el entorno de las víctimas, indicando en un principio que eran ajustes de cuentas entre mafias extranjeras.
| Agencia DPA y Ámbito Financiero |


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