16 de abril 2012 - 00:00

Alerta: anticipan crisis frutícola

Cerca de un millar de trabajadores de la fruta espera el pago de los haberes de marzo, y muchos están preocupados por su continuidad laboral, ya que les informaron que no serán convocados hasta la próxima cosecha.

A pocos días de que culmine la temporada, la situación afecta a unos mil empleados de distintos galpones de empaque, quienes hasta ahora no pudieron cobrar el sueldo de marzo. Algunas de las localidades en las que se registran los mayores inconvenientes son: Allen, Fernández Oro, Villa Regina, Centenario y General Roca, según informó ayer el diario Río Negro.

Feriados

Los responsables de las empresas indicaron que «con todos los feriados que se produjeron, los plazos legales se les extendieron y tienen un atraso en las liquidaciones finales», dijo Marcelo Portiño, delegado de la seccional local del Sindicato de Obreros y Empacadores de Fruta de Río Negro y Neuquén (Soefryn).

El dirigente señaló que algunas firmas regularizaron la situación en los últimos días y que desde el gremio esperan que mejore el panorama en el resto, aunque «la incertidumbre surge porque no hay fecha exacta de cancelación». Y advirtió: «Seguiremos de cerca la situación y si no mejora, vamos a tener un conflicto serio».

Cierres

Rubén López, secretario general de Soefryn, comentó que «el tema es muy complejo, entre otras cuestiones, porque la temporada fue mala, corta y hubo poca manzana. En algunos galpones se cortó la actividad antes de Semana Santa. Un gran número de plantas cerró sus puertas con llave el 22 de marzo», aseguró. Otro de los problemas es que «la mayoría de los empleados fueron suspendidos y no saben si van a volver a trabajar en postemporada», indicó en declaraciones al diario.

El atraso en el pago de los haberes complica sobre todo a los trabajadores que vinieron desde el norte y que esperan cobrar para poder volver a sus lugares de origen. «Los compañeros se mantendrán expectantes y son muchos los que quieren tomar las plantas como medida de protesta. Las empresas argumentan que no disponen de fondos para pagar porque no les ingresó dinero», aseguró López.

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