Alerta por retorno de rojo fiscal

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La oxigenación que recibieron las finanzas provinciales a través del Programa Federal de Desendeudamiento podría terminar por estrangular nuevamente las cuentas fiscales si el Gobierno nacional no reedita en 2012 un mecanismo similar al anunciado en 2010 para los 75.522 millones de pesos que los distritos le adeudan al Estado.
Tal como había anticipado este diario, la preocupación por los vencimientos que empiezan a operar en diciembre próximo (completado el calendario electoral) se convirtieron ya en el desvelo de los gobernadores electos, que comenzaron a dar señales concretas al Ministerio de Economía para que se analice una prórroga de los compromisos.
La inquietud no es menor: precisamente, gracias a esos $ 9.800 millones de ATN que la Casa Rosada giró al interior el año pasado, sólo cuatro provincias (Santa Fe, Buenos Aires, Mendoza y Santa Cruz) cerraron el ejercicio con déficit.
«El 2010 finalizó con un resultado fiscal positivo para el consolidado de provincias, cercano a los $ 5.500 millones, que revirtió el déficit de $ 11.300 millones exhibido en 2009. Si no se hubiera contemplado la distribución de ATN, el resultado habría sido un déficit agregado de $ 4.300 millones», advierte un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
Esa distribución de fondos de ATN no sólo permitió a varias provincias poder registrar un superávit fiscal superior al que habrían obtenido sin éstos, sino incluso posibilitó que algunas de ellas (Chaco, Río Negro, Jujuy, Entre Ríos y Formosa) evitaran el déficit fiscal.
Pero la bonanza tiene su límite. Esta situación superavitaria incluye ingresos que tuvieron el carácter de extraordinarios y, por lo tanto, no se espera que se repitan este año. «Esto permite entender por qué varias provincias ya están utilizando el endeudamiento como alternativa para financiar sus gastos», señala el IARAF.
En mayo de 2010, Cristina de Kirchner lanzó el Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias Argentinas, con el objetivo de refinanciar el 89% de las deudas provinciales con el Estado, por un monto de 75.522 millones de pesos. En aquella oportunidad, esas deudas fueron reprogramadas a 20 años -hasta 2030-, se eliminó el ajuste por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) y se estableció una tasa de interés fija del 6% anual.
Pero, además, el paquete incluyó un alivio para los mandatarios en las puertas del electoral 2011: se abrió un período de gracia hasta diciembre de este año para el pago de la deuda, lo que representa una reducción del 100% en los pagos de capital e intereses para las provincias.
El reparto de ATN que legítimamente reclamaban las provincias dejó afuera a jurisdicciones que no registraban en ese momento ese tipo de deudas, como la Ciudad de Buenos Aires, La Pampa, San Luis, Santa Fe, Santa Cruz y Santiago del Estero.
«En el caso del resultado primario (es decir, aquel que no incluye el pago de intereses), los ingresos extraordinarios por la distribución de ATN explicaron casi todo el superávit primario que mostraron las cuentas provinciales, ya que sin los ATN del Programa de Desendeudamiento el superávit primario hubiese sido en realidad un ligero déficit por casi $ 500 mil», concluye el informe económico.

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