17 de junio 2011 - 00:00

Alfonsín denunció a Moyano junto a la tumba de Borges

Los radicales llevaron a su sindicalista de cabecera, Jorge Astone, de la OTR, a la cumbre de la OIT en Ginebra. Junto a él, Miguel Giubergia, Gerardo Morales y Ricardo Alfonsín visitaron la tumba de Jorge Luis Borges.
Los radicales llevaron a su sindicalista de cabecera, Jorge Astone, de la OTR, a la cumbre de la OIT en Ginebra. Junto a él, Miguel Giubergia, Gerardo Morales y Ricardo Alfonsín visitaron la tumba de Jorge Luis Borges.
Ricardo Alfonsín tuvo ayer su día de campaña en Ginebra, Suiza. Más allá de la participación de los radicales en la asamblea anual de la Organización Internacional del Trabajo y hasta el romántico homenaje de los radicales a Jorge Luis Borges en el 25º aniversario de su fallecimiento, el objetivo central del candidato de la UCR era otro: presentó en ese foro un proyecto que impulsa la democratización de las organizaciones sindicales en el país. La propuesta modifica la legislación vigente en la Argentina y la pone en línea con las recomendaciones de la OIT en la materia. Fue el complemento final de la denuncia de los radicales contra Hugo Moyano por bloquear la libertad sindical. Alfonsín se entrevistó ayer con el director general de la OIT, Juan Somavía. Junto al jujeño Gerardo Morales, el diputado Miguel Giubergia, y el secretario general de la OTR, Jorge Astone, participó también de las deliberaciones de esa cumbre anual.

El propio Alfonsín había definido esta semana su pedido de reforma sindical a la OIT, centrado en una denuncia al monopolio de la CGT que controla Hugo Moyano: «La legislación argentina también determina que el reconocimiento de un nuevo sindicato depende de que se oriente a un fin distinto del existente y, para la UCR, el objetivo no puede ser otro que defender los intereses de los trabajadores, por lo que en realidad se procura evitar la libertad sindical», dijo.

«Los proyectos extienden los fueros, garantías y protección legal a los delegados de base, aún en trámite y no reconocidas, a excepción de aquellos representantes cuyos gremios tienen personería y reconocen el aporte del trabajador al nuevo sindicato que la solicita». También reivindica la presencia de minorías en los sindicatos.

El tramo final de la visita a Ginebra estuvo dedicado a Borges. Mientras María Kodama recordaba los 25 años de su muerte en Venecia, los radicales y sindicalistas lo hacían en esa ciudad suiza.

«Borges dijo alguna vez que en su escritura estaban todas sus lecturas. Sin temor a equivocarnos podemos asegurar, a 25 años de su muerte, que ilumina en la mayoría de las obras, sean éstas de literatura, filosofía, teología, matemática o física que se leen hoy en cualquier punto del planeta», se entusiasmó allí Morales, «es justo reconocer que no necesita ser recordado especialmente porque Jorge Luis Borges está totalmente vigente».

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