Roma - Alitalia logró operar ayer en horario y casi sin cancelaciones, salvo tres vuelos (uno de ellos internacional), luego de que el 24 se anularan más de 40 frecuencias en el aeropuerto romano de Fiumicino. La crisis había sido provocada desde le lunes por protestas de los empleados de los servicios de pista y los maleteros. El lunes, Alitalia había debido cancelar otros cien vuelos por las asambleas que realizaron los trabajadores de mantenimiento de las aeronaves y los maleteros, todos ellos pertenecientes a AZ Airport. Los empleados protestaban por las condiciones contractuales ofrecidas para sus empleos por la CAI (Compañía Aérea Italiana), que compró la mayoría accionaria de Alitalia. El ENAC (ente regulador del mercado aerocomercial italiano) anunció que abrirá una investigación para sancionar a Alitalia por falta de asistencia a los pasajeros y por no buscarle vuelos alternativos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario