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Alivio oficial: no haría falta subsidiar energía en invierno
El buque viene con una carga equivalente a 80 millones de metros cúbicos de GLP regasificado, estimándose que los mismos se inyectarán en los gasoductos troncales a razón de 2 a 8 millones de metros cúbicos diarios, según las necesidades determinadas por el frío y el nivel de la actividad industrial. (En un día muy frío el consumo a nivel nacional es de 130 millones, que equivale a la capacidad actual de los gasoductos.)
Se prevé que luego ingresarán como mínimo otros cinco buques metaneros y como máximo 7, hasta setiembre. El metanero trae sólo el GLP, mientras el Excelsior está equipado para producir el proceso de regasificación.
El gas proveniente de ese proceso tendrá este año un costo de 8 a 9 dólares por millón de btu (unidad de medida para el gas), lo que significa la mitad de lo que se pagó el año anterior. La baja en el costo se debe a que está relacionado con la cotización internacional del petróleo, que en este invierno está casi tres veces por debajo de lo que cotizaba en 2008.
La necesidad de usar este gas, que es el más caro, depende también de las importaciones que provengan de Bolivia, cuyo producto tiene hoy un precio de menos de 5 dólares por millón de btu. Durante este mes, las ventas de ese país crecieron con relación a marzo, tal como estaba previsto debido a la baja de envíos bolivianos a Brasil.
Según el Enargas, ente regulador nacional del gas, la importación desde Bolivia pasó de un promedio de 4,5 millones de metros cúbicos diarios a más de 6 millones, tocando el máximo el último jueves 16 con 6,8 millones.
La oferta de gas para el invierno se verá también incrementada porque Neuquén ya está en condiciones de entregar por día entre 2 y 3 millones de metros cúbicos extraídos de áreas geológicamente complejas, para las que se prometió una mejor remuneración por el producto extraído.
El Gobierno de Jorge Sapag anunció que ese gas se comercializará a 1,90 dólar por millón de btu, casi el triple de lo que se cobra por el fluido de las áreas tradicionales. Aunque en principio no hubo compradores, finalmente Cammesa, la empresa mixta controlada por el Ministerio de Planificación que opera el despacho eléctrico, va a adquirir ese gas más caro para las centrales térmicas.
Se prevé que de esta manera se reducirá la necesidad de importar fueloil y gasoil de Venezuela, lo que también representa un ahorro significativo con relación a 2008, para satisfacer la demanda interna de energéticos.
El buque Excelsior será nuevamente operado por YPF por cuenta y orden de Enarsa, la empresa estatal de energía. Este año, además, el Gobierno y Enarsa cuentan con los recursos del fondo fiduciario que se constituyó con un cargo tarifario para todos los usuarios de gas por redes que consumen más de 1.000 metros cúbicos anuales.
Los expertos dicen que los buques regasificadores o las plantas en tierra que realicen el mismo proceso serán la modalidad más extendida para la compra y venta de gas entre países en los próximos años. Se debe al costo de los gasoductos y porque éstos, al unir territorios de distintos Estados, quedan dependiendo de la relación entre dos países, convirtiéndose en más vulnerables a los vaivenes de ese vínculo.


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