7 de febrero 2014 - 00:00

Ambrosio: “‘Priscilla’ es una obra sobre la libertad”

Valeria Ambrosio: “Esta no es una pieza de guetto ni  de interés exclusivo para el público gay. Tiene más que ver con la lucha por la amistad y la solidaridad entre pares.”
Valeria Ambrosio: “Esta no es una pieza de guetto ni de interés exclusivo para el público gay. Tiene más que ver con la lucha por la amistad y la solidaridad entre pares.”
El musical "Priscilla, la reina del desierto" de Stephan Elliott y Allan Scott -adaptación de la película homónima de 1994- narra las aventuras de dos drag queens y un transexual en viaje hacia una remota localidad australiana, donde ofrecerán un show de transformismo. La versión que acaba de debutar en el Teatro Lola Membrives bajo la dirección de Valeria Ambrosio ("Rent", "Frustrados en Baires", "Mueva la Patria") está protagonizada por Pepe Cibrián Campoy, Alejandro Paker y Juan Gil Navarro junto a un elenco de 30 artistas. La dirección musical es de Gaby Goldman, la coreografía de Elizabeth de Chapeaurouge, el vestuario de René Diviú, la escenografía de Ana Repetto y las luces de Ariel Del Mastro.

El espectáculo apuesta al delirio visual ("tenemos 162 cambios de ropa y siete vestuaristas trabajando en las patas del escenario", informa la directora) e incluye a un autobús de más de 9 toneladas construido especialmente. "Respetamos la estética original, pero sin la obligación de copiar fielmente el modelo. Lo que hizo que nuestros creativos se divirtieran mucho".Completa la ambientación "camp" del espectáculo, un repertorio con temas de Madonna, Village People, Tina Turner, Gloria Gaynor, Donna Summer, John Denver, Cyndi Lauper, Earth, Wind and Fire y Pat Benatar, entre otros. Dialogamos con Ambrosio.

Periodista: "Priscilla..." es la producción más importante de toda su carrera...

Valeria Ambrosio
: Y no sólo eso. Es el musical más costoso de todos los que se estrenaron en Buenos Aires. A nivel técnico es más complejo que "Los Miserables" y "El fantasma de la Opera". Tenemos siete maquinistas operando y en total somos un equipo de 70 personas. Al principio me pregunté ¿para qué todos estos artilugios si lo más interesante es la historia que cuenta? Pero es un espectáculo que fascina.

P.: ¿Se respetó la trama de la película?

V.A.:
Absolutamente. La acción transcurre en Australia como en el original. Los tres protagonistas emprenden un viaje desde Sidney hasta las montañas de Alice Springs donde actuarán en un Casino. Eso implica atravesar el "Outback" australiano, un desierto casi inhabitado. Vi en video la versión de Broadway y la de San Pablo, Brasil, que tiene un ritmo frenético de carnaval. Las dos tratan muy por encima el conflicto existencial de los protagonistas, que para mí es un punto muy importante con el que todos nos sentimos identificados.

P.: "Priscilla" es una película de culto para la comunidad gay ¿Atraerá a otra clase de público?

V.A.:
Sí, porque no es la historia de dos drag queen y un transexual, sino la de tres personas que deciden dar un volantazo en sus vidas. Ya sea para alcanzar sus sueños, tomar decisiones o para asumir compromisos largamente postergados. Ellos se la juegan, buscan nuevos horizontes y abandonan la protección que les brinda la gran ciudad para llevar su arte a otros

lugares donde lamentablemente está muy instalada la homofobia. Este viaje evoca de algún modo la vida del actor trashumante, sus ilusiones y fantasías.

P.: Los tres personajes son muy vitales y pese a ser atacados nunca se victimizan.

V.A.
: Así es. Bernardette, interpretada por Cibrián Campoy, fue una gran diva en su época y acaba de enviudar. Cree que ya no volverá a enamorarse, pero en este viaje conocerá a su verdadero amor. Adam, a cargo de Gil Navarro, es un joven transformista lleno de energía y malicia. Es como el duende Puck de "Sueño de una noche de Verano". Mientras que Tick, interpretado por Paker, es quien lleva adelante la trama principal. Organiza este viaje para actuar en el Casino de su ex mujer y así poder conocer al hijo que tuvieron hace diez años. Para los tres es una travesía iniciática y ya sabemos que todo viaje marca un antes y un después en la vida de uno.

P.: La obra tiene por antecedente "La jaula de las locas", pero aquí hay más sentimiento que caricatura.

V.A.:
"Priscilla..." no es una pieza de guetto. Tiene más que ver con la lucha por la libertad y con la amistad y la solidaridad entre pares. Hay muchos sentimientos en juego. Comparte con "La jaula..." cierta estética glamorosa, pero aquí hay más delirio y no se caricaturiza al mundo gay. Ese no es el tema central, ni ellos sufren por ser lo que son. Todo lo contrario. Obviamente, está la mirada del otro que los juzga y discrimina.

P.: ¿Algún otro proyecto para este año?

V.A.:
En marzo estrenamos "A lo mejor sería feliz", un espectáculo de Nacho Gadano, con canciones y poemas de Fernando Pessoa. Continuamos en el Chacarerean, durante febrero, con "Pegados". Y sigo abocada a mi primer proyecto cinematográfico, la película del Dúo Pimpinela. El proyecto está en el Incaa y estamos negociando una coproducción con Italia. Empecé como escenógrafa, dirijo desde hace diez años y ahora quiero hacer cine. Todo está relacionado. Cuando hacía escenografías en Canal 9, tenía colegas mayores que habían dedicado su vida a ese oficio. Eso no era para mí. Ahora tengo 46 años y necesito seguir probando cosas nuevas... ¡Nos morimos tan pronto!

Entrevista de Patricia Espinosa

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