30 de marzo 2009 - 00:00

Amenaza de los productores: no liquidar cosecha

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
Finalizado el paro agropecuario, y en plena etapa de cosecha, el campo continuará aplicando la decisión que más daño le hace al Gobierno: mantener soja por u$s 3.000 millones en silos y silobolsas. El número podría incluso aumentar si lo que se obtuviera en la cosecha actual tampoco se vendiera. Así, la cifra podría trepar a los u$s 4.000 millones, o más.
Desde el campo se está eligiendo esta posición de mantener el stock sin operaciones de exportación por dos motivos. En primer lugar, existe una especulación respecto de que luego de las elecciones del 28 de junio cambie el panorama político. Más concretamente, que ese día se vote en contra del Gobierno en las provincias sojeras, lo que forzaría a legisladores a dar quórum y tratar una ley de rebaja en las retenciones.
Costo
Analizan los productores que pueden esperar hasta julio para liquidar sus existencias (al menos la mayoría), ya que tienen margen hasta el segundo semestre para hacerse de fondos para encarar la campaña 2009-2010. El único costo que tendrían que afrontar en estos meses, hasta las elecciones, es el de los silos o silobolsas.
La segunda especulación de los hombres del campo es que la cotización de la soja mejore en el segundo semestre, siguiendo los pasos de recuperación de la economía internacional y del incremento que se estaría observando de las compras de China.
En Olivos esta estrategia de los productores causa una mezcla de miedo e ira. La falta de liquidación de estos u$s 3.000 millones, que podrían superar los u$s 4.000, pone presión a la suba del dólar, con una oferta cada vez más retraída.
Para Néstor Kirchner, la decisión de los productores es entonces otro capítulo más, quizás el central, en su pelea política contra el campo.
Frustración
De nada sirvió para esta situación la decisión oficial de coparticipar el 30% (en realidad, mucho menos) de los ingresos de las retenciones por la soja con las provincias y los municipios. La esperanza en Olivos era que este avance provocara que los gobernadores e intendentes presionaran a los productores para que comiencen a liquidar las existencias. Hasta este fin de semana no se conoció ningún caso de un gobernador que haya presionado a los productores para que liquide la soja. Menos movimientos hubo de parte de los intendentes, que en general hasta se colocaron en una situación cerca a los hombres del campo, en contra de la liquidación de la oleaginosa.

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