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Amenazan otra vez con intervención a la obra social gremial de municipales
Amadeo Genta
Por un lado, los empleados contratados de la Ciudad que reclaman el pase a planta permanente (ver nota aparte) y se agrega la indefinición sobre un ajuste en la pauta salarial para este ciclo. Pero la pelea mayor se está dando en relación con la Obra Social de Buenos Aires (OBSBA), es decir, la que atiende a los empleados municipales y cuyo directorio está integrado por sindicalistas y representantes del Ejecutivo. Macri la intervino hasta finalmente regularizar su situación y nombró a Carlos Regazzoni como vicepresidente, en representación del Gobierno. El funcionario es un médico especializado que sonó tanto como eventual reemplazante del ministro de Salud, Jorge Lemus, como de subsecretario del área educativa que acaba de asumir Esteban Bullrich. De hecho, Regazzoni se desempeñó como viceministro de Desarrollo Social en 2008, cuando la cartera estuvo a cargo del ahora ministro de Educación y en función de su desempeño fue designado luego en la OBSBA.
Sin embargo, desde el Ministerio de Hacienda porteño no tienen la misma mirada de Macri sobre el funcionario, al punto que las quejas han llevado al ministro Néstor Grindetti a pensar en una nueva intervención, que podría contar con veedores internacionales o bien una reformulación de la cúpula de la OBSBA, donde el Gobierno designe un gerente general que sea contacto entre el gremio y el Ejecutivo. La situación agrega a la interna dentro del macrismo, ya que un sector aspira a la remoción del funcionario y otro a elevar su estatus en el gabinete porteño. Todo, dentro de otra interna que involucra a los sindicalistas, donde Patricio Datarmini -con competencia en la prestadora médica- no es el de mejor relación con Grindetti, quien suele entenderse más con Amadeo Genta.
«Esta vez, si hay intervención, sería con la participación de un organismo internacional que permita avanzar un paso más en busca de la eficiencia y transparencia de la obra social», aseguraron desde Hacienda a este diario. Acusan al directorio de la OBSBA de tomar medidas inconsultas, de llevar adelante despidos y contrataciones y hasta de irregularidades administrativas. Por otra parte, la asociación del Sanatorio Méndez a cargo de la OBSBA viene sosteniendo que se habrían paralizado las obras de infraestructura como parte de un plan de supuesto «vaciamiento» de la obra social, que además, tras la intervención concedió el beneficio de poder optar por otra prestadora.
El propio Grindetti en su momento habló de trabas para el reordenamiento de la institución. «Si no se unifica la conducción de la obra social, haremos cambios inminentes en el directorio», reveló Grindetti aludiendo al desentendimiento entre los directores de la OBSBA.
Denuncia
La Asociación Sindical de Profesionales (ASIPRO) de Méndez, en la obra social que maneja $ 450 millones anuales, denunció además que se habrían aumentado las deudas con el sanatorio.
También el secretario general del Gobierno porteño, Marcos Peña, aseguró ayer: «No vamos a dudar si hay que tomar medidas drásticas», con respecto a la OBSBA.
Otros números que están en la mira de Hacienda se relacionan con el éxodo de afiliados a partir de la posibilidad de optar por otra prestadora, lo que provoca una demanda menor de asistencia.
La idea de modificar la composición del directorio, si bien es analizada por Hacienda, debería hacerse mediante el cambio de la ley que conformó la obra social.


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