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América Latina crecerá sólo un 0,9%
Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, repasó en Chile las previsiones del organismo para la región.
Para el presente año se proyecta que el crecimiento siga reduciéndose hasta un nivel ligeramente inferior al uno por ciento. Esto supone una corrección a la baja de más de un punto porcentual respecto de las proyecciones de octubre de 2014.
Las revisiones a la baja se concentran en América del Sur, donde el debilitamiento de los mercados mundiales de materias primas está afectando la inversión empresarial y la actividad económica en general. Los factores específicos de cada país, como la debilidad de la confianza del sector privado en Brasil o la persistente crisis económica que se está desarrollando en Venezuela, ensombrecen aún más las perspectivas, de acuerdo con la evaluación del organismo.
Sin derrame
Al mismo tiempo, los vínculos comerciales con los Estados Unidos son relativamente modestos, lo que limita los efectos de derrame positivos provenientes del importante crecimiento que se proyecta para la economía norteamericana.
Así, para este año se prevén contracciones del producto en tres de las economías más grandes en América del Sur (Argentina, Brasil y Venezuela), mientras que sólo Chile y Perú registrarían un repunte del crecimiento.
En cambio, se prevé que en gran parte de América Central, la región del Caribe y México el crecimiento se sostendrá o se fortalecerá gracias a la caída del costo total de las importaciones de petróleo y la sólida recuperación en Estados Unidos.
Para el caso de Brasil, que interesa particularmente a la Argentina por ser su principal socio comercial, el Fondo considera que su economía está atravesando "la peor desaceleración desde principios de los años noventa".
Se estima que los problemas de competitividad de larga data se ven agravados por la debilidad de los términos de intercambio y la alta incertidumbre relacionada, entre otros aspectos, con los efectos de la investigación de Petrobras y el impacto de una sequía prolongada sobre la producción de energía eléctrica.
Los riesgos en torno a estas perspectivas regionales siguen inclinados a la baja, según advierte el informe. Un mayor debilitamiento de los precios de las materias primas, tal vez vinculado con una desaceleración más pronunciada de lo previsto en China, acentuaría las presiones sobre los exportadores de commodities de América del Sur.
El Fondo también advierte que movimientos mayores a los esperados de las tasas de interés en Estados Unidos podrían provocar volatilidad en los mercados y endurecer las condiciones de financiamiento a pesar de que avance la expansión monetaria en la zona del euro y de Japón.


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