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Analiza Colombia llevar a Chávez y a Correa a tribunales internacionales
Álvaro Uribe, Rafael Correa, Hugo Chávez
«Frente a estos temas en general, Colombia no descarta ninguna opción. Todas las opciones están sobre la mesa y en el momento en el que se tomen decisiones, serán comunicadas oportunamente», dijo el canciller en conferencia de prensa con su par paraguayo, Héctor Lacognata.
Bermúdez respondió así a una pregunta sobre la veracidad de una información que había sido publicada ayer en el diario El País de España. «Bajo el fuego graneado de unos vecinos hostiles, el Gobierno de Colombia, que ha mantenido hasta ahora una línea de apaciguamiento, analiza la posibilidad de demandar a Chávez y a Correa en los tribunales internacionales por su apoyo a una narcoguerrilla considerada terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos», señaló el periódico.
Las relaciones de Colombia con Ecuador y Venezuela, que habían logrado una leve mejoría en los últimos meses, se deterioraron aceleradamente por varias causas.
A mediados de julio Bogotá difundió un video en el que el dirigente guerrillero «Mono Jojoy» informa sobre supuestos aportes de dinero de las FARC a la primera campaña electoral de Correa (2006). El monto, por u$s 400.000, pudo haber sido entregado a terceros sin relación con Correa, indicó el Gobierno ecuatoriano, al tiempo que la guerrilla denunció una manipulación del video por parte de Uribe. Días después, el Ejército colombiano afirmó haber encontrado lanzacohetes de fabricación sueca adquiridos por Venezuela en campamentos de las FARC. Según reconoció Colombia el fin de semana, se encontró armamento en manos de la guerrilla de al menos 27 países.
Sólo un día después de la revelación sobre las armas suecas, Chávez congeló las relaciones con Bogotá. El mandatario venezolano acusó a Uribe de utilizar esa denuncia para desviar la atención de la polémica regional por los planes de Colombia de permitir a EE.UU. el uso controlado de tres bases militares.
Paralelamente a las declaraciones de Bermúdez, Correa denunció ayer que Colombia «descuidó deliberadamente» la frontera para involucrar a su país en su conflicto armado, convirtiéndolo, antes que en cómplice, en víctima de la guerrilla de las FARC.
«Nosotros no limitamos con Colombia, limitamos con las FARC. La frontera está deliberadamente desatendida con el fin de involucrar al Ecuador en esa guerra», señaló el mandatario a la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica.
Según Correa, el Gobierno colombiano emplea sólo el 1% de su pie de fuerza en la vigilancia de la zona limítrofe (de casi 700 kilómetros), mientras «un 20% de las Fuerzas Armadas» ecuatorianas ejercen control en esa área. Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Colombia en marzo de 2008 luego de que efectivos colombianos bombardearon en territorio ecuatoriano un campamento de las FARC, en donde murió el líder insurgente «Raúl Reyes», un ecuatoriano y cuatro mexicanos, además de una veintena de rebeldes.
A una semana de asumir un segundo mandato presidencial y de recibir la presidencia pro témpore de la Unasur, Correa exhibe una baja en su popularidad en las dos principales ciudades del país, Quito, la capital, y Guayaquil, la mayor y principal centro económico del país. Su imagen positiva descendió en tres meses del 59% al 40%, según la última encuesta dada a conocer ayer por la firma Market.
Agencias AFP, ANSA, DPA y EFE

