Anderson: “Generábamos tanto amor como odio”

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Actúa el domingo con su banda

TM En 1972 Jethro Tull grabó uno de sus mejores y más exitosos LPs, "Thick as a brick". El disco también era uno de sus proyectos mas revolucionarios, ya que enfundado en una portada que era un falso diario de 16 páginas, ofrecía un solo y extenso tema que iba cambiando de forma a lo largo de las dos caras del vinilo.

El disco, llamado en la Argentina "Grueso como un ladrillo", contaba la polémica de un niño poeta, Gerard Bostock, que había hecho trampa para ganar un concurso de poesía. El año pasado, Ian Anderson, líder y compositor de Jethro Tull, decidió celebrar los 40 años de "Thick as a brick" con una secuela, "Thick as a brick 2", que cuenta cómo siguió la vida del poeta, y de paso armó una gira donde, por primera vez en mucho tiempo, se presentaría en forma íntegra el disco original de 1972. La gira traerá a Jethro Tull y los dos "Thick as a brick" este domingo al teatro Gran Rex. Dialogamos con el líder de la banda, el cantante, flautista y compositor Ian Anderson.

Periodista: Hay una leyenda que asegura que "Thick as a brick" surgió de una pelea con la grabadora que provocó que ustedes no quisieran entregarle un disco completo y en cambio estirar una sola canción hasta sus últimas consecuencias.

Ian Anderson: No, esa leyenda no es cierta. Nunca tuve una pelea con la grabadora. Solo quería hacer un disco inusual y temático. Ellos quedaron muy contentos con el resultado, especialmente cuando llegó al tope de los charts.

P.: "Thick as a Brick" fue el álbum del año según Billboard, y logro asombrosas buenas críticas de la prensa especializada. ¿Cómo se sintió al ser comparado con un Mozart o un Dostoievski del rock?

I.A.:
Bueno, también hubo algunas críticas muy negativas. Lo bueno fue que nadie dijo que estaba OK, y listo. O lo amaban o lo odiaban. El disco era un poco una contrapartida de otros álbumes conceptuales de la época, ya que era un poco más paródico, lleno de un humor bastante surrealista. No recuerdo que Yes, Genesis o Emerson Lake and Palmer pusieran humor en sus discos conceptuales. En cambio, Frank Zappa o Captain Beef Heart sí. Es que las bandas inglesas se tomaban todo muy en serio.

P.: Luego de "Thick as a brick" ustedes sacaron otro álbum parecido, "A passion play", pero en vez de recibir críticas excelentes fue lapidado por la prensa.

I.A.: Bueno pudimos salirnos con la nuestra una vez. Pero ¿dos veces? No, imposible. Además, "A passion play" era un poco pomposo. Fue mi culpa no de la banda, ya que tenía pasajes musicales muy buenos, pero el contenido era muy complejo

P.: ¿Cómo reaccionaron los músicos de Jethro Tull cuando les contó la idea conceptual de "Thick as a brick"?

I.A.: ¡Nunca se la conté! Empezamos a ensayar sin las partes vocales, así que no tuvieron mucha idea del concepto general hasta que lo terminamos.

P.: A lo largo de los años, "Thick as a brick" siempre fue un momento culminante en los shows, pero en versiones de 10 o 15 minutos. ¿Cómo reacciona el público al escuchar la versión íntegra?

I.A:
Al público le gusta. Y lo teatral del show también parecen tenerlos interesados. Hasta ahora nadie pidió que le devolvamos la plata. Por otro lado no hay muchos shows de rock sobre discos conceptuales por el momento, exceptuando quizá a Roger Waters.

P.: ¿Como lograron mantener casi el mismo sonido para "Thick as a brick 2" sin contar con la guitarra de Martin Barre, el músico original?

I.A.: La misma guitarra y el mismo amplificador. Un par de manos diferente, pero el sonido es el mismo. Ese punto no fue difícil de recrear. Pero hay que entender que ni siquiera Martin Barre suena hoy como el Barre de 1972. Estos días es un guitarrista muy superior.

P.: ¿Es verdad que el falso diario de la tapa del disco original, con 16 páginas, tomó más tiempo para armar que el disco?

I.A.: Así fue, yo hice el diseño, y lo armamos con John Evan y Jeffrey Hammond-Hammond. El nuevo se basó en ese diseño, pero ahora un poco más fácil por estar adaptado a la era actual de Internet.

P.: ¿Cómo se le ocurrió imponer la flauta traversa en el rock, y homenajear a Roland Kirk en su primer disco, "This Was"?

I.A.:
Yo tocaba la guitarra hasta que Mick Abrahams se unió a la banda que luego se convertiría en Jethro Tull. Así que yo tuve que encontrar algo más que tocar, y preferentemente algo que no toque gente como Eric Clapton o Jimmy Page, Jimi Hendrix y tampoco Keith Emerson. Escuché a Roland Kirk en marzo de 1968, cuando un amigo me dijo que había escuchado un álbum de jazz con un flautista que hacía los mismos sonidos que yo, Así que tomé uno de los temas del álbum como un momento solista en los primeros días del grupo.

P.: ¿Cual es su disco favorito de Jethro Tull?

I.A: "Songs from the Wood", "Aqualung", o tal vez, "Budapest".

P.: ¿Y qué parte de la historia de Jethro Tull es la que menos le gusta?

I.A.: Los primeros diez años de gira por los Estados Unidos fueron muy difíciles para mí. Y las dificultades de sociabilizar todo el tiempo con la misma gente siempre me molestaron. Soy un solitario y necesito mi propio espacio, aun en medio de una gira. No quiero ruido de baterías, ni grupies ni la gente del catering. Me gusta un vaso de cerveza y ponerme al dia con la CNN o la BBC En la TV hay bastante sexo y violencia, ese policía borracho, el oficial Rick Grimes de la serie "The Walking Dead", ahora es mi yerno.

Entrevista de Diego Curubeto

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