Inés del Río Prada (foto), la primera etarra que llevó su situación al TEDH, está condenada a 3.828 años y un día de cárcel por 24 asesinatos. Entre sus crímenes se destaca el coche bomba contra un colectivo y una combi de la Guardia Civil en la plaza de la República Dominicana de Madrid. En ese atentado, perpetrado el 14 de julio de 1986, fallecieron 12 alumnos de la agrupación de tráfico del instituto armado. Otras 56 personas resultaron heridas. En su historial de delitos llevados a cabo durante tres años figura además el asesinato con ametralladoras a altos cargos del Ejército y guardias civiles.
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