10 de mayo 2017 - 00:00

Ante la indagatoria a Lula, el juez Moro buscó llevar calma a un Brasil incandescente

La declaración se producirá hoy en Curitiba (sur), en el marco de una de las cinco causas por corrupción contra el líder del PT. Miles de militantes de izquierda llegaron a la ciudad y se teme que choquen con grupos defensores de las investigaciones sobre el “petrolão”.

PRESENCIA. Militantes del Movimiento de los trabajadores Sin Tierra levantaron ayer un campamento en Curitiba para respaldar a Lula da Silva durante la audiencia a la que será sometido hoy (arriba). El juez Sérgio Moro dijo el lunes a la noche que se había puesto una corbata roja como muestra de “fraternidad” (derecha).
PRESENCIA. Militantes del Movimiento de los trabajadores Sin Tierra levantaron ayer un campamento en Curitiba para respaldar a Lula da Silva durante la audiencia a la que será sometido hoy (arriba). El juez Sérgio Moro dijo el lunes a la noche que se había puesto una corbata roja como muestra de “fraternidad” (derecha).
Curitiba - Poco antes de tomarle declaración a Luiz Inácio Lula da Silva en un caso por presunta corrupción, hecho que tiene en vilo a Brasil, el juez federal Sérgio Moro se mostró ayer en un foro de empresarios en su estado de Paraná, donde sostuvo que es imparcial y aseguró que "no habrá nada decisivo" en la audiencia de hoy.

"No es un enfrentamiento, no es una guerra, sobre todo porque la audiencia es un acto banal, no hay nada decisivo que pueda ocurrir. El juez va a escuchar para formar su opinión y decidir", dijo el magistrado el lunes a la noche al dar una conferencia en un congreso del Observatorio Social de Brasil, financiado por la Federación de Industrias del Estado de Paraná. Dio garantías de ese modo de que no le dictará la prisión preventiva al expresidente, cuyos abogados no lograron ayer suspender la audiencia de hoy en Curitiba.

En efecto, el Tribunal Regional Federal rechazó el pedido de aplazar el interrogatorio previsto para esta tarde en el marco de la operación "Lava Jato" sobre el esquema de corrupción en Petrobras.

En su discurso, el juez emblema de la "Lava Jato" (lavadero de autos) explicó por qué pidió a sus seguidores que no salgan hoy a las calles. "Prefiero que sea un partido con una sola hinchada y yo no estoy en ningún equipo", señaló al pedir que no haya hechos de violencia.

Miles de militantes del Partido de los Trabajadores de Lula y de movimientos sociales afines comenzaron a llegar ayer a Curitiba para apoyar al exmandatario que en sus gobiernos (2003-2010) sacó de la pobreza a más de 50 millones de brasileños.

Así, el ambiente era tenso, y esos recién llegados convivían con manifestaciones de repudio a Lula y de apoyo a los jueces y fiscales anticorrupción, como los carteles que muestran una caricatura de Lula vestido de presidiario.

En su afán por llevar calma, Moro incluso bromeó con el color rojo de su corbata que, dijo, eligió como muestra de "fraternidad" con el PT.

"Podemos estar saliendo de un escenario de gran impunidad para ir a un escenario de menor corrupción, pero esa transición no es algo asegurado", dijo el magistrado, quien se especializó en estudiar el caso de Manos Limpias, el proceso de investigación contra la corrupción en Italia a inicios de los años 90 que sepultó a los partidos tradicionales. "Brasil vive una encrucijada similar: volver atrás, como si nada hubiese ocurrido, o seguir adelante, con apoyo de la ciudadanía movilizada", dijo.

Sobornos

Moro interrogará a Lula por la denuncia de la Fiscalía de que el expresidente habría recibido más de 1 millón de dólares por tres contratos fraudulentos que la constructora OAS obtuvo con Petrobras.

Según aquella, esa coima habría sido pagada con un lujoso tríplex en el balneario paulista de Guarujá que está a nombre de la empresa y con el costo de mantenimiento del archivo presidencial que Lula es obligado por ley a mantener.

Se espera que antes de dos meses Moro pronuncia su sentencia en este caso, uno de los cinco que enfrenta Lula. Si es condenado y un tribunal de alzada confirma el fallo, se vería impedido de participar como candidato en las elecciones presidenciales de octubre del año que viene, carrera en la que lidera todas las encuestas.

En tanto, anoche, un tribunal de Brasilia determinó la "suspensión" de las actividades del Instituto Lula bajo la sospecha de que sirvió para la "perpetración de varios ilícitos criminales". La medida no especifica plazos de suspensión.

Agencias Telam, EFE y DPA,

y Ámbito Financiero

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