Antes del Mundial CGT tendrá nuevo jefe, sin Moyano

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• DAER SE PERFILA COMO CANDIDATO DE CONSENSO

El Mundial de fútbol será una bisagra también para la CGT. Antes de su inicio, el 14 de junio, la dirigencia de la central prevé tener electa una nueva conducción en un congreso que deberá contar con el grueso de los sectores representados, con excepción de Hugo Moyano y sus aliados más cercanos, y que reemplazará el actual triunvirato de líderes por un único secretario general. El cronograma para llegar a ese punto se definirá el 4 de abril en un encuentro plenario de los principales referentes de cada espacio. Hasta ahora, aunque no es el único candidato, las mayores chances para quedar al frente en soledad las tiene el hoy triunviro Héctor Daer secundado por quien también ocupa hasta ahora la secretaría adjunta, Andrés Rodríguez.

La convocatoria del miércoles 4 correrá por cuenta de un sector que se presenta como neutral. Se hará en una sede porteña del sindicato de petroleros patagónicos que lidera Guillermo Pereyra, en Boedo, en representación de la poderosa (y de influencia creciente) confederación de gremios de la energía (Catheda) y cuyos miembros reportan casi todos al sello ultraoficialista 62 Organizaciones. Dos encuentros multisectoriales previos también habían tenido como sede un sindicato del sector, el del personal del gas, de Oscar Mangone.

La declamada neutralidad de la Catheda apunta a que no pujará por la jefatura de la próxima CGT y a que sus referentes tienen una influencia menor a los "gordos" de los grandes gremios de servicios y los "independientes" cercanos al Ejecutivo -espacios con capacidad autónoma para torcer a su medida una elección- y al hecho de que su interés enunciado es reconstruir la unidad de la central con la incorporación de la mayor cantidad de sectores. Su presencia, no obstante, implica un aval directo de la Casa Rosada al futuro esquema.

La integración de todos los sellos que hoy no participan de la jefatura de la central, como las 62 Organizaciones, el Movimiento de Acción Sindical (MASA) junto a los que todavía ocupan cargos, como los "gordos", los "independientes" y los transportistas de la CATT, tendrá un único límite: Moyano no será invitado al encuentro en petroleros tras su renuncia al cargo que ocupaba Camioneros en el Consejo Directivo a través de su hijo mayor, Pablo. Tampoco será convocado el gastronómico Luis Barrionuevo pero a diferencia de Moyano será como represalia por los sucesivos desplantes que cometió con sus pares de la central. En cambio serán involucrados sus aliados en la exCGT Azul y Blanca.

El primer indicio de que la próxima CGT tendrá representatividad mayoritaria fue la presencia del triunvirato completo (además de Daer fueron Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña) el 12 de marzo en un encuentro de la mesa chica ampliada en UPCN (estatales), sobre todo después de los cruces públicos entre sus integrantes. En esa reunión también estuvieron Carlos Frigerio (cerveceros), Jorge Sola (seguro) y un representante de Abel Frutos (panaderos), hasta entonces hombres de confianza de Moyano. Esos sindicalistas comprometieron su voto favorable al cronograma de reordenamiento en una próxima cumbre del Consejo Directivo, pautada para el jueves o viernes siguiente a la reunión en petroleros.

Desde entonces las negociaciones avanzaron. Hasta anoche la postulación de Daer contaba con amplia ventaja respecto de la de Sergio Sasia, de Unión Ferroviaria, autopostulado con el apoyo de su colega de Luz y Fuerza, Guillermo Moser. Otro candidato que sonó con un guiño de la Casa Rosada fue el mecánico Ricardo Pignanelli. De un primer esquema para la próxima conducción bajo la modalidad de unicato por ahora puede suponerse que figura Daer a la cabeza, como referente de los "gordos" y Andrés Rodríguez (UPCN), de nuevo como adjunto en representación de los "independientes". Así lo consensuaron en principio esos dos sectores con la Catheda y con Omar Viviani, líder del MASA. El otro actor central cuya aparición se prevé para el próximo encuentro es la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Antonio Caló, por ahora a distancia prudencial de las negociaciones y más enfocada en su paritaria que se prevé conflictiva. La semana pasada Caló se vio con Pignanelli, Sasia y Moser como primer gesto de interés en la interna de CGT.

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