- ámbito
- Edición Impresa
Antológica de Andrés Videla lidera buenas muestras en Recoleta
Óleos sobre placa pertenecientes a la serie “La transformación del matorral”, parte de “Nada está quieto”, muestra antológica que recoge todo lo hecho por Juan Andrés Videla en los últimos 12 años y ratifica que nunca se quedó en una receta.
Asistimos a muchas de sus muestras desde entonces y en "Nada está quieto", esta antológica que tiene lugar en la Sala J del Centro Cultural Recoleta, Videla ha puesto toda la carne al asador, es decir, sacó su taller y muestra lo realizado en los últimos doce años, en un montaje, especialmente una de las paredes, donde se verifica su interés por mostrar que nunca se quedó en una receta, que su visión del mundo y de la pintura es dinámica.
Obras pequeñas se codean con otras de mediano tamaño, color, blanco y negro, dibujo, óleo, estudios del color, un muestrario a la manera de cómo se exponían las obras en los ateliers del siglo XIX y principios del XX.
Un maestro en el uso del grafito, allí reside la intriga, ya que a primera vista tienen apariencia fotográfica, punto de partida de su quehacer. Escenas del conurbano de casas bajas, calles desiertas, el pavimento mojado, imágenes brumosas, melancólicas anodinas, que fueron tomadas desde su auto cuando recorría la Avenida Pavón. O las escaleras mecánicas de algún shopping o aeropuerto, imagen que contrasta con alguna fronda verde que se cuela por los vidrios.
Naturalezas muertas, humildes, panoramas de la ciudad desde las alturas, están también los matorrales con textura como los que exhibió en la galería del Banco Nación en 2014 en todas las gamas de grises.
Qué decir del barroquismo de esas imágenes tomadas en una muestra de diseño en el Met neoyorquino. Una esas obras de la serie "Period Rooms" de 2010 le valió obtener el Segundo Premio de Pintura del Banco Central en 2012, interiores de trenes que remiten a la soledad de Edward Hopper, su serie colorística pintada en Irlanda, pequeños interiores que transmiten una gran vibración en los que el trazo, el gesto, "arma" alfombras, almohadones, adornos, escaleras, plantas. Vuelta a los grises en una serie reciente de paisajes oníricos en los que se cuela la geometría, bosques quizás como se supone serán los del futuro, una tierra yerma.
Muestra que revela la capacidad de este artista (ganador de los más importantes premios y de gran trayectoria internacional que no se publicita) para abordar distintos procedimientos pictóricos, para enfocar aquello que el espectador de pronto lo "ve" a través de su pintura reveladora del alma de las cosas.
•En la sala II expone "Topografía del Vacío" Francisco Estarellas (Buenos Aires, 1981). Grandes soportes de madera (200x380cm) en los que propone arquitecturas imposibles. El texto del catálogo bien lo dice:"que lo imposible no se detenga, porque en ello está el deseo de disolverse".
Laberintos, vallas, garitas, puentes colgantes, aberturas, escaleras que no conducen a ninguna parte, edificios sin terminar, todo es inestable, una caída sin red. En esos grandes espacios y con mucha sutileza, Estarellas pinta un mundo frágil, sin certezas. Está dando, con gran sensibilidad,testimonio de su tiempo.
•Una extraordinaria fotografía de Arturo Aguiar (San Juan, 1963) preside , a manera de altar, uno de esos pequeños espacios del Centro Recoleta. "Las Agujas" remite a una pintura del barroco, un bello desnudo femenino que recibe toda la luz en un siniestro y sombrío lugar donde hay guantes, jeringas, instrumentos quirúrgicos, un balde con agujas que lo cruzan. Un testimonio contra el aborto clandestino del que se registran cifras impresionantes en clave Aguiar: un maestro de la luz y la sombra en tomas de larga duración y escenas rigurosamente compuestas.
•Tatiana Parcero (México, vive y trabaja en Buenos Aires) presenta una serie de fotografías , yuxtaposiciones de fotos en blanco y negro impresas en acetato sobre fotos de color. "Exploro el cuerpo como un mapa donde relaciono conceptos de identidad, memoria, territorio y tiempo". Un cuerpo o fragmentos de éste sobre el que dibuja, su marca de fábrica desde que comenzamos a ver sus primeras obras. En esta serie, "Universus", yuxtapone fotografías del cuerpo con antiguas imágenes de flora y fauna. Hay también dípticos de paisajes naturales tradicionales, cuyo opuesto está clausurado por un círculo blanco, lo mismo ocurre con fotografías de huesos de animales. Las fotos de esta artista son siempre inquietantes.
•"El miedo a que me roben el equipo fotográfico me llevó a tomar las imágenes con el celular" manifiesta la destacada fotógrafa Lena Szankay (1965), nacida en Buenos Aires pero formada profesionalmente en Alemania.
Siempre se caracterizó por su calidad técnica pero decidió hacer un giro para esta serie "Rompecabezas", una muestra sobre las manifestaciones políticas con las que el habitante de Buenos Aires convive diariamente. Además de tomarlas con el celular cuya calidad es discutible, las pone en la red ya que a causa de los millones de fotos que circulan diariamente, está en cuestionamiento la autoría.
Las fotos color están presentadas en mesas bajo un vidrio. Las copias en blanco y negro están sobre la pared a disposición del público para que las elijan y se lleven las que quieran, a manera de un rompecabezas propio.
Esta muestra será presentada posteriormente en Frankfurt y en Berlín y clausura como todas las comentadas en este espacio el 29 de noviembre
.


Dejá tu comentario