20 de junio 2016 - 00:00

Antunes sedujo e hizo bailar a su público en el CCK

Acompañado por los excelentes Chico Salem y André Lima, Arnaldo Antunes brindó más un concierto que un show, pero  sobre el cierre bailó e hizo bailar a todo el público que colmó la Sala Sinfónica del CCK.
Acompañado por los excelentes Chico Salem y André Lima, Arnaldo Antunes brindó más un concierto que un show, pero sobre el cierre bailó e hizo bailar a todo el público que colmó la Sala Sinfónica del CCK.
Ciclo "Verde amarelo". Arnaldo Antunes (voz). Con C. Salem (guitarras, coros, voz) y A. Lima (guitarra, acordeón, teclado). (Sala Sinfónica, CCK; 18 de junio).

Arnaldo Antunes fue parte de Titãs en sus comienzos, una banda que rompió ciertos moldes en la San Pablo de los años 80. Fue también integrante del exitoso Tribalistas, con Marisa Monte y Carlinhos Brown. Y ya desde su carrera solista, abundante en producciones grabadas, terminó de constituirse como una referencia para la canción popular distinta a la costera de Río o Bahía, alejada de los corsets del samba y la bossa nova, más cosmopolita, más emparentada con el pop, el funk, el rock y la new wave.

Sin ser un artista masivo por aquí, Antunes (San Pablo, 1960) tiene sus seguidores en Buenos Aires. Y eso permitió colmar la sala Sinfónica (ex Ballena Azul) del Centro Cultural Kirchner, aun en una noche -y en el mismo horario- en que la Argentina jugaba con Venezuela por la Copa América.

Sin su banda completa, como parte de un ciclo que traerá a lo largo del año a figuras como Jacques Morelenbaum, Egberto Gismonti y Moreno Veloso, el cantautor prefirió armar un repertorio con temas de distintas épocas. Tiene álbum nuevo, "Já é, del que sólo seleccionó tres temas: "Põe fé que já é, "Naturalmente, naturalmente" y "Se você nadar". Por lo demás, repasó tiempos pasados, más o menos cercanos. Homenajeó a João Donato con "Até quem sabe". Mezcló el castellano con el portugués en "Yo no soy". Jugó con una especie de canto-hablado en "Vilarejo". Arrancó algunas palmas tímidas con su ya clásico "Saiba". Se hizo muy importante en sus búsquedas estéticas de "Muito muito poco" o "Ela é tarja preta". Entusiasmó a la platea -en general, tan "cool" como el artista que los convocaba desde el escenario- y arrancó un corito para "Velha infancia", de los tiempos de Tribalistas. Recordó hits como "Socorro" o "O pulso", ya sobre el final. Y hasta aceptó, "como si nada pasara", el momento en que un grupo de personas de la platea levantó carteles y cantó en contra del actual presidente provisional Michel Temer.

Para la ocasión, Antunes ofreció un concierto más que un show, algo que quizá se reserve para una próxima visita en la que presente más oficialmente su último CD. Sin puesta especial y sin otra escenografía que su presencia y la de sus compañeros, se movió y bailó como es su costumbre (e hizo bailar a todos sobre el cierre) y tuvo como acompañamiento a dos músicos muy sólidos. Chico Salem -que tuvo además su pequeño momento solista- y André Lima fueron el sostén armónico y rítmico necesario para que la voz y las canciones del líder quedaran en el centro de la escena.

Dejá tu comentario