23 de abril 2010 - 00:00

Anuncian videojuegos en 3D, sin anteojos

El revuelo causado por el entretenimiento en tres dimensiones, ha llevado a que gran cantidad de proyectos cinematográficos se planteen dentro de esa tecnología, y que la televisión asuma que la transmisión en 3D es el desafío del momento. La industria de los videojuegos, precursora en múltiples tecnologías, también ha decidido explotar el nicho, y Nintendo acaba de anunciar que, en junio próximo, presentará una consola capaz de reproducir juegos en tres dimensiones sin que el usuario deba utilizar ningún tipo de anteojos especiales. El 3DS de la compañía japonesa es todavía un verdadero misterio, aunque existen algunas tecnologías que permiten el prodigio que promete Nintendo y sobre las cuales están especulando los especialistas en el medio. Una de esas tecnologías son las pantallas autoestereoscópicas, de las cuales existen dos modelos: uno que produce imágenes en 3D, cualquiera sea el ancho de la pantalla en sí; y otro que depende específicamente de una pantalla delgada. El primer sistema requiere del uso de una serie de lentes de diferentes aumentos en la pantalla que, de acuerdo con la posición relativa del espectador, da la sensación de una imagen en tres dimensiones (que además podrían complementarse con un sistema de «rastro de ojos»). En el caso de las pantallas planas, si bien se puede utilizar un sistema similar al anterior, existe también la posibilidad de usar una capa de material especial recubriendo el visor. Este material genera que el ojo capte diferentes conjuntos de píxeles, lo que da como resultado una imagen aparentemente en 3D (es como trasladar los lentes bicolores actuales a la pantalla misma).

Para los especialistas, las intenciones de Nintendo todavía no están claras, pero el analista Carl Howe sostiene que «la empresa tiene una larga tradición de adelantos tecnológicos novedosos, que la diferencia en el segmento. Un ejemplo es la Wii, y no me sorprendería que hicieran algo similar con la tecnología 3D». Habrá que esperar un par de meses para conocer la verdad, y descifrar si, eventualmente, esa tecnología podría exportarse a otros medios como el cine o la televisión.

Horacio Moreno

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