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Anuncio de Cristina detona suba de bonos
Por su parte, la plaza cambiaria mantuvo la tónica sin grandes movimientos ni negocios. El dólar paralelo siguió negociándose entre $ 5,85 y $ 5,95, mientras el contado con liquidación cerró en $ 6,30. En el segmento minorista, las pizarras dejaron un cierre en $ 4,465 para la compra y $ 4,505 para la venta. El euro, por su parte, operaba en $ 5,57 y $ 5,71 para ambas puntas.
Los negocios con títulos mantuvieron los volúmenes de las últimas jornadas, pero con una tendencia alcista, sobre todo en las emisiones nominadas en dólares. Se destacaron también los cupones PBI con fuertes subas, tanto en pesos (+1%) como en dólares (+2%). Sin embargo, lo mejor pasó por el Bonar X y el Boden 15 con subas del 2,6% (fue el más negociado ayer) y el 2,1%, respectivamente. Por su parte, el Boden 12 ganó el 1,2%.
Entre las emisiones en pesos y ajustadas por CER, los Bocon Pr 13 y Pr 12 acompañaron la tendencia positiva con mejoras de casi el 1% y el 0,3%, respectivamente, mientras el Bogar 18 subió el 0,6%. Ayer, el dólar mayorista, operado entre bancos y empresas, abrió con un diferencial de $ 4,487 y $ 4,497 para ambas puntas, pero rápidamente se estabilizó en $ 4,90 hasta el cierre vendedor.
En la apertura, el BCRA colocó una orden en bloque de u$s 20 millones en $ 4,49, pero la demanda privada lo llevó unas 4 milésimas. La banca oficial alimentó la oferta con unos u$s 35 millones y con eso solo bajó la presión de la demanda. De todos modos, los operadores destacaron que la demanda de privados se mantuvo constante. A poco del cierre, con todas las órdenes de compra satisfechas, el Central aprovechó un ligero incremento en la oferta y se alzó con cerca de u$s 35 millones.
De esta manera, el ente monetario se quedó con un saldo de u$s 10 millones para las reservas. En el Forex se transaron u$s 130 millones y en el MEC, otros u$s 87 millones.
Según los operadores de Puente, «junio arrancó y se mantiene presentando condiciones similares a las ruedas de fines de mayo: menor oferta del sector agroexportador y demanda floja pero sostenida de dólares». Esto explica porqué el BCRA ya no interviene con fuertes compras para apuntalar y/o elevar el tipo de cambio mayorista, sino que va mutando e interactuando con compradores y vendedores indistintamente, según sea necesario para no alterar la estrategia de flotación administrada que mantiene sobre el tipo de cambio, señalan los cambistas. «La menor entrada de divisas por liquidación del sector agroexportador ha obligado al BCRA a mantenerse más que atento ante cualquier faltante de divisas que pudiera presentarse, alimentando la demanda insatisfecha (por mínima que sea) y manteniendo, de esta manera, pleno dominio respecto del control de la variable cambiaria», dice Puente.


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