22 de julio 2011 - 00:00

Aprobaron segundo rescate a Grecia por 159.000 millones de euros

Comenzó el ajuste en la eurozona y los líderes a puro termo dieron el ejemplo mientras negociaban el rescate a Grecia. Sonriente, el rescatado primer ministro griego Papandréu junto a los funcionarios de la UE Herman Van Rompuy y Manuel Barroso.Christine Lagarde (FMI) no oculta su alegría al saber que Sarkozy (Francia) y Merkel (Alemania) acordaron el rescate.
Comenzó el ajuste en la eurozona y los líderes a puro termo dieron el ejemplo mientras negociaban el rescate a Grecia. Sonriente, el rescatado primer ministro griego Papandréu junto a los funcionarios de la UE Herman Van Rompuy y Manuel Barroso.Christine Lagarde (FMI) no oculta su alegría al saber que Sarkozy (Francia) y Merkel (Alemania) acordaron el rescate.
Bruselas - Los 17 jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona aprobaron ayer junto al FMI un segundo préstamo a Grecia por 109.000 millones de euros, con una participación máxima de 50.000 millones adicionales de la banca privada. De esos 50.000 millones, unos 37.000 millones serán de participación voluntaria. Además, la Unión Europea acordó suavizar las condiciones del primer préstamo que el bloque y el Fondo otorgaron a Grecia en 2010 de 110.000 millones de euros, según explicaron fuentes comunitarias. Por un lado, extenderán los vencimientos de 7,5 años a 15 años con 10 años de gracia para el primer pago y la tasa pasa del 4,5% al 3,5%.

Según un documento interno de la UE, los bonistas aceptaron una pérdida del 21% del valor actual de sus títulos. La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, estuvo presente para cerrar los detalles del acuerdo.

Acuerdo

La fórmula adoptada ayer es del todo inédita desde la creación del euro, en 1999, pues es la primera vez que la UE, y sobre todo el Banco Central Europeo (BCE), aceptan un «default selectivo» de un socio de la moneda única, aunque dure «apenas unos días o semanas», según comentó el ministro holandés de Finanzas, Jan Kees de Jager.

Otro de los acuerdos alcanzados prevé flexibilizar el fondo de rescate al euro (FEEF), dotado con 750.000 millones de euros. Ese instrumento podrá conceder «créditos preventivos» y recapitalizar a los bancos de socios de la eurozona que tengan dificultades, aunque no hayan sido rescatados, como Grecia, Irlanda o Portugal. No obstante, esta medida requiere más tiempo, pues implica cambios legislativos sustanciales en el Tratado de Lisboa.

«Lo que vamos a hacer por Grecia no lo haremos por ningún otro país de la eurozona», subrayó el presidente galo, Nicolas Sarkozy, en referencia a Lisboa y Dublín. El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, confirmaron ese mismo extremo en la rueda de prensa final del eurogrupo extraordinario.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, habló de «acuerdo fuerte, concreto, preciso, que debe transmitir confianza y credibilidad y, ante todo, permitir a los países de la zona euro tener expectativas para la recuperación económica». La canciller alemana, Angela Merkel, también se mostró satisfecha con los resultados de la cumbre. «Hoy alcanzamos una importante etapa». En medio de estos «difíciles tiempos» la eurozona mostró que es capaz de actuar, consideró. Y añadió: «Estamos a la altura de estos retos».

El acuerdo, comentó el primer ministro heleno, Yorgos Papandréu, «aliviará la carga» de los esfuerzos que debe hacer el país para reducir su déficit público desbocado y salir de la zona de riesgo, evitando una quiebra que hasta ayer parecía inevitable. «El pueblo griego es un pueblo orgulloso, trabajador, creativo, que lo único que pide es tener derecho a realizar profundos cambios para crear una sociedad justa», comentó, en referencia a los duros ajustes que llevará a cabo el país, entre ellos recortes de sueldos a funcionarios, y un paquete de privatizaciones de 50.000 millones de euros.

Freno

Van Rompuy también expresó su satisfacción. «La situación era grave, teníamos que actuar rápidamente para que el peligro (en torno a la crisis de endeudamiento helena) no se convirtiera en sistémica, ha sido como una brigada antiincendios», comentó. «Hemos frenado el contagio» (a otros socios), agregó el belga. Durao Barroso aseguró que se trata de un «paquete sólido» para apuntalar al euro.

Ante uno de los mayores temores de la UE, que las calificadoras consideren el nuevo plan para Grecia como default selectivo, fuentes comunitarias explicaron que los socios de la eurozona garantizarán temporalmente los bonos griegos para que el Banco Central Europeo siga inyectando liquidez en el sistema financiero heleno y se evite una quiebra.

Papandréu sostuvo que la deuda griega de 350.000 millones de euros se reducirá en 26.000 millones de aquí a fines de 2014, gracias al nuevo plan. Estos 26.000 millones de euros representan el 12% del PBI. «Esto permitirá a Grecia acceder a los mercados antes» de lo previsto para pedir créditos, lo que actualmente no le está permitido, afirmó el primer ministro griego, y agregó que «esto da un respiro a Grecia y a la zona euro».

Agencias DPA, EFE y ANSA

Dejá tu comentario