Sin embargo, no avaló la iniciativa que buscaba que se autorice el autocultivo del cannabis. Es para pacientes que sufren epilepsia u otras patologías graves.
La Cámara de Diputados aprobó ayer y giró al Senado el proyecto de ley para la despenalización del uso de cannabis con fines medicinales, aunque no avaló la iniciativa para autorizar el autocultivo de la planta.
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Con 221 votos a favor y una sola abstención, la Cámara baja avaló la iniciativa que faculta al Estado, a través del Ministerio de Salud, a proporcionar de manera gratuita el medicamento para aliviar los síntomas de los pacientes con epilepsia refractaria, fibromialgia y otras patologías graves.
La normativa, sin embargo, no avanza en la legalización del autocultivo, tal como pretendían organizaciones de familiares y la bancada kirchnerista. "Con este proyecto, quienes se incorporen al programa van a tener un cuidado integral de su salud, van a tener un Estado que les va a proporcionar el aceite de cannabis, se va a hacer docencia a los médicos", anunció el miembro informante del oficialismo, el radical Luis Petri.
En un primer momento, el Estado se haría responsable de la importación del aceite de cannabis a través de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para abastecer de manera gratuita a aquellos pacientes que lo requieran contra prescripción médica.
Más allá de que la regla general será la importación del aceite cannábico, en el tratamiento en particular se lograron incorporar modificaciones para que los laboratorios públicos puedan producir localmente.
Además, se agregó un artículo que habilita al INTA a cultivar en el marco de proyectos de investigación científica para indagar sobre las propiedades terapéuticas de la sustancia. El uso de cannabis con finalidad medicinal ya está legalizada en países como Canadá, Alemania, Israel, Colombia, México, Chile, Uruguay, Colombia y 25 estados de Estados Unidos. La iniciativa, que ahora deberá ser refrendada en el Senado, crea un registro nacional voluntario y confidencial de pacientes y familiares de pacientes que acrediten algunas de las patologías incluidas en la reglamentación del programa, a quienes se les permitirá la importación gratuita. El proyecto, que obtuvo dictamen a fines de octubre en un plenario de las comisiones de Seguridad Interior, Salud y Legislación Penal, seguirá su curso en el Senado, donde su aprobación definitiva es una incógnita ya que la semana que viene expira el período de sesiones ordinarias y el tema, por ahora, no está en agenda.