10 de febrero 2009 - 00:00

Apunta a Las Vegas

Omar Narváez con el cinturón de campeón del mundo. Ya lo comparan con Carlos Monzón, pero él dice que el santafesino fue único.
Omar Narváez con el cinturón de campeón del mundo. Ya lo comparan con Carlos Monzón, pero él dice que el santafesino fue único.








A pesar de que en la actualidad son cinco los boxeadores argentinos que ostentan títulos mundiales, algunos sostienen que el deporte está en la cumbre y otros dicen que está en franca decadencia.
Hugo Hernán Garay reina en los semipesados o mediopesados de la AMB, Marcela «La Tigresa» Acuña posee el cinturón de los supergallos de la AMB y CMB y Víctor Emilio «Tyson» Ramírez, y Sergio Martínez, son los campeones mundiales interinos de los Cruceros y de los Medianos Junior de la OMB y las CMB, respectivamente.
Sin embargo, el chubutense Omar Narváez es el emblema del boxeo argentino en el mundo, luego de que el sábado venciera al estadounidense Rayonta Whitfield y alcanzara lo que parecía inalcanzable: superar el récord de defensas victoriosas consecutivas al gran Carlos Monzón.
Hay quienes comenzaron a comparar a Narváez con el legendario santafesino.
Lo cierto es que la carrera de Carlos Monzón es única y lejos está cualquier boxeador argentino de igualarla. El santafesino reinó durante siete años en la división de los medianos y se retiró como campeón invicto tras 14 defensas exitosas.
En 100 combates como profesional cosechó 87 triunfos (59 por nocaut), tres derrotas, nueve empates y una pelea terminó sin decisión.
No obstante, lo realizado hasta el momento por Narváez también resulta impresionante, porque la categoría mosca es en la que reinó nada más y nada menos que Pascual Pérez, quien en 1954 fue el primer argentino en conseguir un título mundial. Sin embargo, en esa misma división, después lo siguieron Horacio Accavallo, en 1966 y, posteriormente, Santos Benigno Laciar fue triple campeón. También reinó en ese peso Carlos Salazar. Ahora, el próximo objetivo de Narváez es pelear en la cuna del boxeo: los Estados Unidos.
«El miércoles o jueves ya vuelvo a los entrenamientos, porque me estoy recuperando de los golpes de la pelea, para empezar a pensar en la número 16», adelantó Narváez.
El boxeador chubutense luego se refirió a uno de sus próximos grandes objetivos: «Tengo ganas de pelear en Las Vegas, presentarme en ese lugar es una deuda que tengo con mi público y con mi carrera, sólo de amateur peleé en Estados Unidos. Es una gran pantalla que te muestra al mundo».

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