- ámbito
- Edición Impresa
Árabes preparan ya misión para frenar brutal represión en Siria
Imagen de refugiados de la ciudad de Idlib, una de las dos más golpeadas en las últimas jornadas. La situación en Homs, bastión de la resistencia, también es dramática.
internacional. Pese a que una intervención extranjera no fue autorizada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, gobiernos árabes ya admiten que planean armar a la resistencia y Francia prepara un «corredor humanitario».
Los habitantes de Homs -tercera mayor ciudad de Siria, con un millón de habitantes- enfrentaron ayer bombardeos por undécimo día consecutivo, en el marco de una crisis humanitaria, con escasez de alimentos y combustible. Los precios de los bienes básicos se triplicaron y bandas de criminales están saqueando casas, según voceros de la resistencia.
«La situación es trágica», dijo Hadi Abdalá, militante del «Consejo de la Revolución» en Homs, quien añadió que muchas personas están «apiñadas en refugios» y «los muertos son enterrados desde hace una semana en los jardines, porque es demasiado peligroso ir al cementerio».
Los ataques del régimen causaron otras 39 muertes ayer, la mayoría en Homs e Idlib, mientras el régimen denunció la captura de 19 militares sirios, entre ellos un general.
Con Bashar al Asad aparentemente inmune a la condena internacional a la brutal represión a la revuelta de 11 meses, los países árabes liderados por Arabia Saudita, principal aliado de Estados Unidos en la región, presionan por una nueva resolución en Naciones Unidas para apoyar su plan de paz, forjada en una reunión en El Cairo el domingo.
Sea o no aprobada, diplomáticos de la Liga Árabe hicieron saber que ya avanzan en un plan para armar a la oposición.
La resolución aprobada en la reunión instó a los árabes a «proporcionar todo tipo de apoyo político y material» a la oposición, lo que permitiría una transferencia de armas, según confirmaron a la agencia Reuters. «Vamos a apoyar a la oposición financiera y diplomáticamente en un principio, pero si las matanzas del régimen continúan, los civiles deben ser ayudados a protegerse. La resolución brinda a los estados árabes todas las opciones para proteger al pueblo sirio», dijo un embajador árabe.
Al mismo tiempo, Francia anunció la creación de un fondo de emergencia para las agencias de ayuda humanitaria que operan en Siria y propondrá uno similar a nivel internacional la próxima semana en la reunión de los «amigos de Damasco», que tendrá lugar en Túnez el 24 de febrero. París había propuesto con anterioridad «corredores humanitarios» con la aprobación siria. Pero Francia ya pasó a los hechos. Ayer, el canciller francés, Alain Juppé, se reunió con las organizaciones humanitarias y se comprometió en entregar un millón de euros y financiar a grupos que ofrezcan ayuda a Siria.
La amenaza de apoyo militar árabe buscó sumar presión al líder sirio y a sus protectores de facto, Rusia y China, dos potencias que bloquearon toda acción en el marco del Consejo de Seguridad, ante la presunción de que podría generarse un escenario similar al de Libia en 2011.
Diplomáticos anticiparon que una resolución de la Asamblea General en apoyo al plan de la Liga Árabe pidiendo el envío de una fuerza conjunta ONU-árabe a Siria podría ser sometida a votación mañana. Si bien en la Asamblea General no hay vetos, sus decisiones no son legalmente vinculantes.
Por su parte, funcionarios iraquíes y traficantes de armas dijeron que desde Irak están yendo hacia Siria armas e insurgentes musulmanes sunitas, aunque no en forma masiva.
Asad, cuya familia perteneciente a la minoría alauita ha gobernado el país de mayoría sunita durante 42 años, aceleró la represión luego de que fracasara el intento de sanciones gracias al bloqueo de Mosú y Pekín a mediados de enero.
El mandatario rechaza a sus oponentes como terroristas. De hecho, un dato no menor es que la organización Al Qaeda declaró su apoyo a la revuelta el fin de semana, a través de la página web SITE.
Ayer por la mañana se renovaron los enfrentamientos en Rankous, una zona rural cercana a la capital Damasco, que fue bombardeada por el régimen.
El Ministerio de Relaciones Exteriores sirio rechazó las críticas de la relatora de Naciones Unidas para los derechos humanos Navi Pillay, que en un discurso en la Asamblea General el lunes acusó a Asad de lanzar un ataque indiscriminado contra los civiles, lo que abriría las puertas a un juzgamiento por parte de la Corte Penal Internacional.
Según el último balance de la ONU, son casi 6.000 las personas fallecidas desde marzo pasado en enfrentamientos entre fuerzas del régimen sirio y la oposición.
Agencias Reuters, AFP, ANSA y DPA,
y Ámbito Financiero


Dejá tu comentario