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Argentina propuso a Griesa abrir negociación. El juez desconfía
Thomas Griesa, de muy mal humor, abrió ayer su juzgado para escuchar nuevamente a las partes. Se manifestó cansado de que la Argentina “no se tome en serio a la Justicia de los Estados Unidos”.
El magistrado había citado a las partes para ayer a las 14 de Nueva York (15 de la Argentina) luego de haber recibido un pedido concreto de parte de los abogados que representan al país, Carmine Boccuzzi y Jonathan Blackman de CGS&H. Griesa recibió a ambos y a Ted Olson y Robert Cohen, los dos profesionales que representan al fondo buitre NML Elliot, y que reclaman ahora la ejecución del fallo de octubre de 2012, por el cual el juez les había dado la razón a los acreedores y obligaba al país a pagar, al contado, unos u$s 1.330 millones. Si la Argentina no lo concretaba, autorizaba además a embargar los pagos de la deuda del país con vencimiento en Nueva York, bajo la cláusula pari passu.
"El plan es estar acá la semana próxima para negociar con los 'holdouts' para resolver esta situación", aseguró Boccuzzi ante Griesa al comenzar su exposición, bajo la mirada de pocos amigos del magistrado, visiblemente molesto durante toda la audiencia. La Argentina llegó a la negociación bajo la presión que significó que unas horas antes la Corte de Apelaciones del Segundo Distrito de Nueva York levantara una medida cautelar que permitía temporalmente al país sudamericano no pagar su deuda.
Griesa se mostró duro con los representantes argentinos durante el encuentro y dijo que quiere un mecanismo legal para evitar que la Argentina se pueda "tomar en broma" otro fallo. "Estoy cansado de que la Argentina no se tome en serio a la Justicia de los Estados Unidos", bramó Griesa ante el abogado, que no contestó. Continuó siendo poco amable cuando minutos después le mencionó a Boccuzzi que había analizado detenidamente el mensaje de Cristina de Kirchner del lunes pasado por cadena nacional, donde la jefa de Estado había definido la situación y la presión de los acreedores con deuda incumplida como una "extorsión" a la que "no sometería al país". "Realmente no me da confianza de un compromiso de buena fe para pagar todas las obligaciones de la República", dijo Griesa, que consideró las palabras de la presidenta como "un problema". El abogado de CGS&H no contestó, y reiteró la "buena fe" de la Argentina de abrir una instancia negociadora la próxima semana.
Griesa dijo que presentará una orden que establezca que la propuesta del ministro de Economía de la Argentina de abrir un nuevo canje de deuda viola sus decisiones previas; pero que podrá escuchar qué es lo que el país tiene para ofrecer.
Intervinieron luego Olsen y Cohen, los abogados de Elliott, que inmediatamente protestaron por la falta de precisiones sobre "cómo la Argentina pagaría lo que ahora tiene que pagar" o que "de otra forma hablen de manera concreta sobre cuál es la propuesta". Según Olsen, "de los discursos de Kirchner y Axel Kicillof se deja claro que la Argentina no quiere pagar", lo que inicia un momento de tensión entre ambos profesionales y Boccuzzi y Blackman. Olsen contestó buscando en sus papeles los dichos de los últimos tiempos de Cristina de Kirchner y el exministro de Economía Hernán Lorenzino criticando a los fondos buitre y asegurando que no se les daría un solo dólar. Allí estalló Griesa y embistió contra las dos partes. Dijo que ambos debían mirar hacia delante y encontrar rápido una solución a "este desagradable caso que lleva ya mucho tiempo sin resolver. Hay que hacer que esto funcione. La Argentina en los últimos doce años se ha reído de las sentencias judiciales, no quiero que la Argentina se vuelva a reír de una sentencia judicial", terminó, seco, Griesa, mencionando al pasar que por este caso había interrumpido sus vacaciones.
Agencia Reuters y Ámbito Financiero


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