1 de septiembre 2010 - 00:00

Arranca investigación, pero comisión ya está desarmada

Martín Borrelli
Martín Borrelli
El acuerdo que había tenido la oposición al PRO, cuando decidió votar la conformación de una comisión especial para estudiar si Mauricio Macri tiene responsabilidad política en el escándalo de las escuchas, se hizo agua a pesar del logro de ese objetivo. Si la designación de autoridades dividía al grupo, la decisión sobre ellas lo enfrentó más ayer, en una reunión que casi termina a las trompadas.

Finalmente, la comisión la presidirá el legislador Martín Hourest, un ex radical que integra un monobloque y actualmente está aliado a Proyecto Sur (Pino Solanas), de la porción más cercana a la CTA.

El PRO, que en la reunión que se frustró el viernes pasado contaba como aliados a Diego Kravetz (peronismo) y al monobloquista Raúl Fernández (ex Ibarra, ex Telerman) para proponer al kirchnerista Juan Cabandié, no pudo consensuar otro candidato en lugar de ese legislador, que desistió de postularse. La puja duró hasta segundos antes de empezar la reunión. Los cinco legisladores de la comisión del PRO demoraron la llegada. Los 12 restantes de la oposición los aguardaron por más de una hora y decidieron comenzar, entonces se lanzó la propuesta de Hourest, que la semana anterior había empatado con Cabandié. Como no había otra, el legislador fue proclamado. Pero llegó el PRO y reclamó que no se había votado al punto que la oposición se enredó por un rato en esa cuestión. Kravetz comenzó a elevar el tono, al decir que «le guste o no al PRO no había otro candidato, el mío se bajó y si votamos, yo me abstendría, pero queda proclamado».

El macrismo, con legisladores notoriamente nerviosos como Cristian Ritondo y Martín Ocampo, acusó de presunta irregularidad la movida y si bien debía designar el vicepresidente, pidió un cuarto intermedio para pensarlo, intentando demorar más la cuestión. Finalmente, aceptó que Ocampo ocupara esa silla, también proclamado ya que no había otro que votar y lo mismo sucedió con Gabriela Cerruti, que será la secretaria de la comisión.

Para resolver el tema, debió presidir la reunión, de favor, Sergio Abrebaya, de la Coalición Cívica, y cuando le delegó al flamante presidente, Hourest, el manejo, arrancó casi una guerra. El propio Ocampo se gritó con la oposición y más tarde Fabio Basteiro (P. Sur) y Ritondo se acercaron tanto para reproches cruzados que pensaron que la puja ya llegaba cuerpo a cuerpo.

Ese clima de división anuncia que por ahora los acuerdos transitarán esas pujas. Hasta para decidir la próxima reunión hubo tono más que duro, por ejemplo cuando Martín Borrelli acusó a Hourest de rechazar el voto como práctica democrática.

La cita ahora es para el viernes con la idea de acordar un reglamento y un día fijo para las siguientes reuniones en las cuales se hará un listado de testigos a citar mientras se analiza el expediente judicial por las escuchas ilegales.

Hourest, en un brevísimo discurso al asumir, aludió a la «hombría de bien» de Cabandié, quien al renunciar a su candidatura «facilitó el destrabe de la designación de autoridades».

Mientras el macrismo intenta aliviar la investigación en beneficio del jefe de Gobierno, la oposición ya considera una tribuna electoral esa pesquisa y en ese punto el enfrentamiento entre los legisladores no oficialistas puede llegar a paralizar la pesquisa, que intentarán comenzar la semana próxima.

Dejá tu comentario