Arranca negociación entre UIA y CGT por las ganancias

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• Cristina de kirchner recibe mañana a empresas de la CAME.
• El miércoles, cumbre del Grupo de los Seis

Esta semana, José Ignacio de Mendiguren -presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA)- y Hugo Moyano comenzarán negociar la alternativa pedida por Cristina de Kirchner al controvertido proyecto de ley que impulsa el diputado Héctor Recalde y que propone repartir utilidades entre los trabajadores, con el consiguiente control gremial de la contabilidad de las empresas.

En tanto, la Presidente continuará hoy sus conversaciones con entidades empresariales y gremiales en el marco del «diálogo social», recibiendo a una delegación de la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa). Avanzará así con la ronda iniciada el lunes pasado con la CGT, y que siguió con la UIA y la CTA (sector oficialista).

La reunión con la agrupación que preside Osvaldo Cornide estaba programada para el viernes a las 17.30, pero se pasó para hoy a las 19.30. Se espera que a Cristina de Kirchner la acompañen los ministros Amado Boudou (Economía), Débora Giorgi (Industria), Julio De Vido (Planificación) y Carlos Tomada (Trabajo), tal como sucedió en cónclaves previos.

Plenario

Para avanzar en los temas tratados en el encuentro Cristina-UIA, Giorgi concurrirá mañana por la tarde a la sede de la central fabril, donde asistirá a un plenario de dirigentes que conforman su junta directiva y su comité ejecutivo, en total unos 90 representantes de sectores y regiones geográficas.

Después de Giorgi, la UIA fue notificada que en semanas sucesivas irán a su edificio de la Avenida de Mayo Boudou y el canciller Héctor Timerman. Con Giorgi también tratarán cuestiones como la necesidad de acelerar los créditos para las pymes y el otorgamiento de licencias no automáticas para importaciones (que a los exportadores los beneficia, pero que afectan a quienes usan insumos externos).

La esperanza de los industriales es que esos ministros aborden con ellos los temas centrales que surgieron en la reunión del miércoles pasado en Casa de Gobierno. Puntualmente, aspiran a definiciones oficiales sobre tres de ellos: cómo resolver el ríspido tema de la tercerización, el controvertido proyecto de reparto de utilidades y el de la industria del juicio.

En esa oportunidad, la Presidente virtualmente congeló la iniciativa del diputado por la CGT Héctor Recalde, hablando de un «bono anual por productividad» y pidiéndoles a los dirigentes que se pongan de acuerdo directamente con la CGT.

En este marco, esta semana De Mendiguren y el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, iniciarán los contactos tendientes a instrumentar la «sugerencia» de la titular del Ejecutivo.

En la central fabril se consideró poco menos que una victoria estratégica lo dicho por la Presidente, sobre todo porque acto seguido se pronunció de manera enfática contra la «industria del juicio». Ese pasaje del diálogo en la Rosada, junto con el congelamiento de su proyecto de ley, fue leído por los industriales como una descalificación no demasiado velada al diputado Recalde y un tiro por elevación hacia Moyano.

El miércoles, en tanto, y en la sede de la Cámara Argentina de la Construcción, volverán a verse las caras los miembros del denominado Grupo de los Seis. Allí se buscará apretar el acelerador sobre las definiciones presidenciales, y no sería de extrañar que el documento que se emite al final de esos almuerzos mensuales contenga referencias a la tercerización, la industria del juicio y la ley de reparto de ganancias.

En ese agrupamiento que reúne a ADEBA (bancos nacionales), la Rural, la UIA, la Cámara de Comercio y la Bolsa (además del anfitrión) se habría producido una alianza tácita entre De Mendiguren y Jorge Brito (ADEBA) para buscar consensos con el Gobierno evitando confrontar.

Asimismo, la versión de que ABA (los bancos de capital externo) pidió incorporarse al Grupo de los Seis fue poco menos que descartada por uno de los miembros de ese agrupamiento: «El nuevo presidente de ABA (Claudio Cesario) pidió reuniones con todos nosotros, pero todavía no hay nada de eso». La última palabra al respecto, obviamente, la tiene Brito.

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