Centenares de personas volvieron a ocupar la Avenida West Florissant, epicentro de las marchas durante la noche y la madrugada, y la concentración, que comenzó pacíficamente, terminó con enfrentamientos entre manifestantes y Policía y el uso de gases lacrimógenos. "Los manifestantes pacíficos no son el enemigo. Pero hoy hemos tenido disparos. Dos personas tuvieron que ser trasladadas a un hospital y quienes les dispararon no eran agentes", explicó el capitán de la Patrulla de Carreteras de Missouri, Ron Johnson. Sin embargo, esta versión fue desmentida por los manifestantes. A algunos detenidos, entre los que había once periodistas, se les incautó dos armas de fuego, agregó. Según dijo, algunos de los manifestantes se habían desplazado a Ferguson desde lugares tan lejanos como Nueva York y California, ante la notoriedad nacional que han adquirido los disturbios.
El despliegue de la Guardia Nacional, la milicia estatal que suele movilizarse en catástrofes naturales y también para afrontar situaciones de desorden público, no sirvió para calmar las protestas, que se iniciaron el 10 de agosto, al día siguiente de la muerte del joven Michael Brown.
La tensión creció a partir de las 22 hora local del lunes, cuando la Policía avisó a los manifestantes de que debían despejar la calle si no querían ser arrestados, después de que varias personas lanzaran cócteles molotov y otros objetos contra los agentes. Un grupo reducido se resistió y en ese momento se sucedieron las detenciones.
En ese marco, el jefe de Policía de St. Louis, Sam Dotson, anunció en un tuit que sus oficiales habían respondido a un llamado y encontrado a un hombre aparentemente agitado, armado con un cuchillo que gritaba: "Mátenme a mí ahora", acercándose a la patrulla. En otro tuit reproducido por la Policía, Dotson decía: "Oficiales dieron órdenes verbales al sospechoso. Oficiales temían por su seguridad y ambos oficiales dispararon sus armas. El Sospechoso falleció.
Un grupo de transeúntes se agolpaba en torno a la cinta amarilla que resguarda el área del hecho frente a un comercio de St. Louis y algunos cantaban el eslogan de las protestas: "Hands up, don't shoot" (Manos arriba, no disparen).
| Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA |

