Un muerto, 15 heridos y al menos 11 detenidos dejaron como saldo los desmanes que estallaron en el cierre de la 33° fecha de la Primera Nacional, segunda categoría del fútbol argentino, signada por dos hechos de violencia en distintos escenarios. El deceso se produjo pocas horas antes del partido que animaron el lunes por la noche el líder Belgrano de Córdoba y San Martín de Tucumán, que se impuso por 1-0 en el estadio de La Ciudadela de esa provincia del norte argentino y ahora marcha como uno de sus escoltas.
- ámbito
- Edición Impresa
Ascenso violento: un muerto y 15 heridos
Además, en Mataderos, barras de Chicago se enfrentaron con la Policía: 15 efectivos con heridas y 11 detenidos.
A poco de comenzar el partido, un fanático del equipo local fue asesinado de un balazo como corolario de un enfrentamiento previo entre dos facciones de la barrabrava de San Martín. La víctima fue identificada como Manuel Alejandro “Berenjena” López, de 36 años y quien falleció al recibir un disparo en la cabeza efectuado por Brian Roldán, de 27 años, quien se entregó ayer a la policía. El asesinato estaría vinculado con una disputa interna en la barrabrava del “Ciruja”, como apodan al equipo tucumano, en una especie de ajuste de cuentas.
En los enfrentamientos otras dos personas resultaron heridas, aunque el partido se disputó de todos modos y San Martín se impuso por la mínima diferencia ante el “Pirata” con un gol a los 36’ del PT de Juan Miritello y frente a una multitud, que festejó ajena a los hechos de violencia. El triunfo le permitió a San Martín achicar distancias con Belgrano, que manda en la cima con 67 puntos, escoltado por el equipo tucumano y por el también cordobés Instituto, ambos con 59 unidades, a falta de otras cuatro fechas para el final del torneo.
El club, en tanto, publicó un comunicado en el que repudió lo sucedido y solicitó que las autoridades determinen las responsabilidades en el crimen para lograr el esclarecimiento del hecho. A través de un comunicado, la Comisión Directiva del “Santo” repudió “enérgicamente los hechos de violencia” y solicitó a la Justicia el esclarecimiento del crimen, ocurrido en la intersección de las calles Silva Frías y Bolívar, a 150 metros del acceso principal de la cancha.
La institución que preside Rubén Moisello planteó que “este tipo de conductas violentas, que exceden lo deportivo y que opacan cualquier evento, deben erradicarse definitivamente de la sociedad”. “El club lamenta profundamente el fallecimiento del hincha, y pide a las autoridades competentes de los distintos organismos de seguridad, esclarecer los hechos”, cerró el texto.
En otro orden, en lo referente estrictamente a la investigación del episodio, el fiscal Carlos Sale, quien lleva adelante las acciones, apuntó que “hay varios testigos que apuntan contra un hombre que sería integrante del clan Los Roldán y que ya exhibió otros inconvenientes con el tema de las hinchadas”. Según los primeros análisis efectuados, el ataque se produjo en el marco de una “pelea entre barras, a partir de lo que plantean los testigos”, afirmó el funcionario judicial.
“Algunos testigos dicen que fueron 60 contra 20 que se estaban peleando. Estos 60 pertenecerían a la ‘Banda del Camión’ estaban persiguiendo a los otros 20, entre los cuales estaba Manuel Alejandro López, el fallecido”, sostuvo. Santos López, padre del hincha muerto, de 36 años, defendió a su hijo, en relación a la hipótesis de que pertenecía a la barra brava del “Ciruja”. Además acusó a la Policía local de plantar pruebas.
“Me llegan noticias de que a mi hijo lo están embarrando, hablan de un frondoso prontuario, de dinero y de drogas. Estamos en la nebulosa, están manchando a mi hijo malamente”, manifestó en una entrevista con Telefé Tucumán. Santos aseguró que Manuel, conocido como “Berenjena”, era carpintero y trabajaba con la familia toda su vida.
También en Mataderos
En la misma jornada y con pocas horas de diferencia, barrabravas de Nueva Chicago se enfrentaron con la Policía tras la derrota sobre la hora de su equipo por 3-2 como local frente a Almagro en otro duelo de la 33° fecha del torneo de Ascenso. Como saldo de este episodio, según informaron las autoridades, 15 efectivos de esa fuerza resultaron heridos y 11 personas terminaron arrestadas tras lo ocurrido al final del partido disputado en el estadio ubicado en el barrio porteño de Mataderos.
Al parecer, los choques con la Policía se iniciaron cuando un grupo de la barrabrava de Nueva Chicago intentaba ingresar a los vestuarios para increpar al plantel y al cuerpo técnico del equipo por la mala campaña que lo tiene al borde de la zona de descenso a la Primera B. La tensión fue in crescendo y los fanáticos arrojaron piedras contra los policías, que respondieron con balas de goma, pese a lo cual la peor parte parecieron llevarla los efectivos de las fuerzas seguridad, uno de los cuales debió ser trasladado inconsciente tras ser alcanzado por un objeto que impactó en su cabeza.
Como corolario, los enardecidos aficionados del “Torito” intentaron incendiar un patrullero y obligaron al resto del público presente a buscar refugio en las instalaciones del club, mientras el plantel se ponía a resguardo de los violentos, enfurecidos porque el equipo suma 16 partidos sin triunfos, con nueve derrotas que lo dejan al borde del abismo.

Dejá tu comentario