El legislador del Partido Social Cristiano (PSC) es investigado en varias causas y también enfrenta procesos en el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema), puesto que no puede ser juzgado por la Justicia ordinaria, ya que desde 2011 obtuvo la prerrogativa de los fueros al ser elegido diputado.
Según el portal de internet del diario O Estado de Sao Paulo, se lo señala responsable de fraude en licitaciones, peculado y delitos electorales cometidos en su calidad de legislador, y de asociación ilícita, improbidad administrativa y desvío de dinero durante su gestión como alcalde de la ciudad de Pirambu, en el estado de Sergipe.
El presunto intento de homicidio ocurrió en 2007 en esa ciudad del noreste del país, que Moura gobernó entre 1997 y 2004. Citado por el portal G1, del grupo Globo, el diputado, cuya función como líder del Gobierno es oficiar de interlocutor entre el Ejecutivo y la Cámara baja, dijo que las acusaciones sobre su presunta tentativa de homicidio son "infundadas". Además, dijo que las mismas fueron realizadas por un adversario suyo "con clara intención" de perjudicarlo.
Moura se refiere a Juarez Batista dos Santos, su exaliado político que lo sucedió al frente de la alcaldía de Pirambu. Según el Ministerio Público (fiscalía), en 2007 Batista denunció a la Policía que estaba sufriendo "injerencia ostensiva de Moura en la gestión municipal, inclusive con amenazas de pérdida de mandato a través de la intervención del Tribunal de Cuentas".
Entre las presiones de Moura, según Batista, estaban la exigencia de que la alcaldía cubriera sus gastos personales aun cuando ya no era alcalde, entre otros, según el reporte del portal de O Estado de Sao Paulo.
Las relaciones entre ambos se tensaron al máximo y Batista denunció a la Policía que recibió amenazas por parte de Moura contra él y sus hijos. El 23 de junio de 2007, un agente de seguridad de Batista fue baleado en la puerta de la casa del alcalde por cuatro hombres encapuchados que dispararon desde un automóvil.
Moura es uno de los ocho investigados por el caso, y figura como "probable autor intelectual" del intento de homicidio.
El político es un aliado incondicional del apartado presidente de la Cámara baja, Eduardo Cunha, quien también es investigado por presunta participación en los fraudes en Petrobras y a quien se le descubrieron al menos cinco millones de dólares en cuentas secretas en Suiza.
De hecho, el nombramiento de Moura evidenció el alcance y persistencia del poder de Cunha entre los legisladores, y desde el círculo cercano al presidente interino comentaron su preocupación ante el riesgo de que el Gobierno termine siendo "rehén" de aquél, uno de los políticos más repudiados de Brasil y con quien articuló el juicio político de Dilma Rousseff.
Luego de dos semanas en las que permaneció relativamente alejado del primer plano, el nombre de Cunha volvió con fuerza cuando Temer nombró a Moura. "Los aliados de Eduardo Cunha que forman un bloque de 225 diputados conocido como el 'Centrão' se fortalecieron luego del 'impeachment' contra Dilma Rousseff", consignó ayer O Estado.
Al igual que Moura, varios políticos aliados de Temer y que fueron nombrados ministros son investigados bajo sospecha de haberse beneficiado con los millonarios desvíos de fondos de la petrolera nacional.
| Agencias DPA y ANSA |


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